Headline »

September 29, 2016 – 10:19 am

Emilio Ichikawa
La revista Newsweek ha publicado en calidad de artículo de “opinión” un texto de Kurt Eichenwald titulado “How Donald Trump’s Company Violated the United States Embargo Against Cuba”.
Aunque el autor ha husmeado por aquí y …

Read the full story »
Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

eichikawa

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

Correo

Opiniones y cartas del lector

Home » eichikawa

Cuba, Estados Unidos y el fin de la Guerra Fría

Submitted by on September 18, 2016 – 11:26 pm

sergiolopez1Dr. Sergio López Rivero

La historia del atractivo de lo que por muchos años se ha denominado Revolución cubana, terminó definitivamente el 17 de diciembre de 2014 con el anuncio de Raúl Castro y Barack Obama de la normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos.

De aquellos guerrilleros liderados por Fidel Castro que llamaron la atención del mundo al expulsar del poder al dictador Fulgencio Batista en el año 1959, se esperaba que hicieran rimar en un mismo modelo revolucionario el desafío al liderazgo continental del gobierno de los Estados Unidos, los marcos anticapitalistas e igualitarios del llamado socialismo real y la construcción del hombre nuevo comunista en Cuba.

Ahora bien, afirmar que el 17 de diciembre de 2014 comenzó o finalizó el deshielo de un conflicto que se extiende por más de medio siglo, es una exageración al menos por tres razones. Primero, porque olvida que este proceso de abandono del modelo cubano, se inició tras la disolución de la Unión Soviética el 8 de diciembre de 1991 y, como consecuencia, la depresión económica que trajo consigo en la isla, un tiempo nuevo considerado eufemísticamente por los gobernantes como “Período Especial en Tiempos de Paz”.

En segundo lugar, porque en medio de este panorama crítico que transcurre desde hace más de un cuarto de siglo, no dejaron de producirse hechos que pusieron en entredicho la ingeniería de la tradicional mítica revolucionaria. Desde la autorización de las inversiones del capital extranjero y el final del trabajo voluntario, hasta el cierre de los comedores obreros y lo que Raúl Castro consideró la eliminación de “gratuidades indebidas” y “subsidios excesivos”.

Por último, porque este relato obvia la exclusión de una parte importante de la población cubana, que resulta parte imprescindible de la solución del conflicto. Que la Unión Soviética no exista y que los Estados Unidos eviten la confrontación, no debe hacernos olvidar que desde sus orígenes el sistema cubano está diseñado para excluir al real (o potencial) enemigo del mundo revolucionario.

Lo digo porque identificar al gobierno de Raúl Castro con el pueblo cubano, es cuando menos un error semántico.