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Cuestión de imagen: Aristóbulo Istúriz, el santo simple del chavismo

Submitted by on September 12, 2016 – 11:58 pm

aioEmilio Ichikawa

Una parte importante de “la opinion” anti Nicolás Maduro se reivindica como chavista o ex-chavista. Según dicen, Chávez habría sido un líder auténtico, mientras Maduro un Presidente “burro” y criminal. “Maburro” es uno de los apodos (muy poco original) que ha merecido.

El ejercicio de contraponer a Chávez con Maduro es correcto desde el punto de vista de la propaganda, pero es apenas una treta histórica. A Chávez se le insultó tanto o más que a Nicolás Maduro. Vivo, enfermo y luego muerto, la familia del ex Presidente de Venezuela tuvo que presenciar las bromas y las mentiras inclementes que facturaron personas que se dicen católicas y se dan golpes de pecho en la Ermita de la Caridad de Miami. Lo que sucede es que, visto en perspectiva, cualquier tiempo (y político) pasado parece mejor. Al menos según el romanticismo en la polémica “antiguos vs. modernos” que interesó y sucedió al Renacimiento europeo.

Ayer estuve viento algunos materiales y entrevistas sobre Aristóbulo Istúriz, que podría ser el próximo Presidente de Venezuela si se dan las siguientes condiciones:

1-Se convoca al revocatorio contra Maduro después del 2016

2-Maduro pierde dicho revocatorio

Istúriz, ex Ministro de Educación de Chávez (2001-2007) y actual Vicepresidente de Venezuela, es a juzgar por su imagen una especie de “santo simple” del chavismo. Si llegara a la presidencia resultaría un orador tan insípido, que seguramente no faltarán quienes digan que por lo menos Maduro tenía su empuje, mientras que Aristóbulo es una persona totalmente gris.

No sé cómo se las arreglaría la oposición venezolana para odiar o enemistarse contra alguien como Aristóbulo. Todavía contra Cabello podrían inspirarse mejor; pero… ¿contra Aristóbulo? Sería algo así como retar a un maestro de prescolar o una profesora de solfeo. La voz de Aristóbulo suena tan mansa como el trinar de Ángel de Fana y Uva de Aragón en aquel famoso programa de Oscar Haza donde defendieron el uso de la vía pacífica contra el castrismo.

Pero resulta que la lucha pacífica requiere tanta energía como la lucha armada. La mirada de Gandhi, por ejemplo, era endemoniada. Fíjense bien la furia tras sus gafas. Dicen que Gandhi provocó miles de bajas en el ejército británico por insomnio. Toparse con los ojos del pacifista implicaba tener pesadillas coloniales durante meses. Y luego al manicomio. En Londres. Los ingleses no se fueron de la India por cobardía o generosidad, sino por falta de sueño.

Después que Aristóbulo lleve un tiempo en el poder ya nadie recordará las cosas que hoy se le dicen a Maduro. Y si cae el chavismo en todas sus versiones, como la mayoría del exilio-emigración venezolano de Miami no va a regresar (ellos mismos lo han dicho), quizás desde lejos todo esto les parezca potable comparado con una “transición” autoritaria dirigida por Leopoldo y María Corina, o una farsa democrática en manos de Ramos Allup, o un socialismo disfrazado con la marca Capriles. En cualquiera de las variantes, como sucede hoy con la Argentina de Macri o el Brasil de Temer, las relaciones con Cuba no se verían seriamente afectadas.

Aristóbulo también se asemeja a los periodistas del exilio-emigración cubano de Miami en que es capaz de hilvanar las más imaginativas ocurrencias paralógicas. Dice, por ejemplo, que el Senado de Brasil destituyó a Dilma pero no la inhabilitó políticamente porque quiere que ella sea la candidata del PT en las próximas elecciones y no Lula, que sería un aspirante más fuerte.

Así discurren: Los razonamientos, una vez echados a andar, lucen convincentes. El problema es que las premisas sobre las que han puesto los pies son falsas.

-IMAGEN: El político afrovenezolano Aristóbulo Istúriz: En “aporrea”