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September 25, 2016 – 11:24 am

Emilio Ichikawa
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ENH: “Mario Vallejo viajó a Cuba para la compra de una casa a familia necesitada”

Submitted by on October 14, 2015 – 11:43 pm

el-nuevo-heraldNatasha Herrera

Miami, 14 de octubre, 2015 (EL NUEVO HERALD)-El pasado 31 de agosto la página digital Cubanet publicó un reportaje del periodista independiente Serafín Morán sobre la situación en la que vivían un adolescente llamado Abraham Borcurt, su hermano enfermo y su madre. La historia sensibilizó profundamente a los lectores, y también al periodista Mario Vallejo, quien mostró el vídeo a los televidentes de Noticias 23 de Univisión.

Cuando Vallejo subió a las redes sociales el testimonio de Abraham, muchos de sus seguidores propusieron que, por qué no pasaban de la denuncia a la acción, y se hacía algo para ayudar al jovencito, quien había dejado los estudios para convertirse en el sostén de su familia. Vivían los tres en un cuarto sin baño en unas condiciones precarias e insalubres.

De ahí salió la idea de la campaña Todos somos Abraham que se lanzó en Gofoundme, la cual recaudó en un mes $21,711 para comprarle una casa a Abraham. En la campaña participaron 443 personas, y las donaciones fluctuaron entre $5 y $6,000.

Vallejo viajó a Cuba la semana pasada para tramitar la compra de la vivienda y confirmó en exclusiva a El Nuevo Herald que ya se materializó la compra de la casa: una vivienda de tres cuartos en La Lisa. Abraham y su familia ya tienen baño y cada uno un dormitorio. Mario Vallejo cuenta su experiencia con la campaña y su estancia en la isla.

¿Cómo fue tu encuentro con Abraham y su familia?

Indescriptible. Lo que más me impactó fue cuando el joven de 16 años me comentó: ‘Mario, todo esto quizás me ayude, además de tener una casa, a encontrar a mi padre, no tengo recuerdo alguno suyo, ni siquiera sé si vive en Cuba o en Estados Unidos’. Más adelante, con una ingenuidad incomparable afirmó: ‘Con toda la publicidad que ha tenido la colecta de dinero para comprar mi casa, él debe conocer que se trata de su hijo, y me complace que no haya aprovechado este momento para aparecer, eso demuestra que no es un hombre interesado’, me dijo Abraham.

¿Ya se efectuó la compra? ¿Puedes adelantarnos detalles?

El miércoles se realizó el traspaso de la propiedad para que ellos se mudaran enseguida. Durante mi estancia en Cuba hubo muchos contratiempos. Fuimos a ver varios apartamentos y casas, y después que todo estaba listo, en un abrir y cerrar de ojos, los dueños inexplicablemente se arrepentían. El propio abogado que ejerce en la isla me dijo que nunca había tenido un caso igual.

La semana próxima muestras en Noticias 23 las imágenes de Abraham, su mamá y hermanito en el nuevo hogar. ¿Puedes adelantarnos cómo fue la reacción de los tres al ver donde se mudarían?

Los tres forman una linda familia. La mamá tiene ante sí un gran dilema, y es que, por una parte, la campaña Todos somos Abraham les ha bendecido con un nuevo hogar y las visitas de muchas personas que han ido personalmente a hacer sus donaciones, pero ha alterado mucho al hermanito de Abraham que sufre de una condición mental que se agudiza con el entra y sale de la gente.

Ellos me confesaron que siempre tuvieron la esperanza de que sus vidas cambiarían, pero no así, en un abrir y cerrar de ojos. Hubo un momento que fue difícil de afrontar: cuando ya habíamos negociado la compra de una casa en Centro Habana, muy cerca de la iglesia que visita la familia de Abraham, el abogado y yo los llevamos para que la vieran, todo estaba listo para que al día siguiente se mudaran. el dinero recaudado por la campaña Todos somos Abraham

Cuando vieron la casa se enamoraron de ella a primera vista, la mamá lloraba de emoción en la cocina y decía: ‘Aquí le voy a cocinar a todo el que hizo esto posible, cuando me visiten aquí tendrán su casa’. Cuando me fui al hotel, muy satisfecho, recibo la llamada del abogado diciéndome que inexplicablemente los propietarios se habían arrepentido. Les ofrecimos más dinero, pero estaban renuentes. No supimos nunca por qué. La casa actual no la he visto, preferí dejar al abogado, de mi entera confianza, y a ellos encargarse de todo y regresé a Miami. Pronto me envían las fotos y el vídeo que mostraré el próximo lunes en Noticias 23.

Entraste a Cuba con una visa personal, no de trabajo. ¿Bajo qué condiciones te dejaron entrar?

Apenas comenzamos la campaña Todos somos Abraham, pedí una visa para entrar en mi país, como exigen las autoridades de la isla. Entré sin contratiempo alguno. En cuestión de horas fui a ver con mis propios ojos dónde vivían Abraham y su familia.

Durante la estancia en la isla, ¿te contactaron de la policía política? ¿Cómo se desarrolló el contacto?

Sí, dos personas se reunieron conmigo en el hotel Cohíba, se presentaron como parte de un grupo de trabajo del Consejo de Estado, y según me dijeron, con los cambios de política entre Estados Unidos y Cuba, ellos tenían la tarea de atender de cerca a la prensa extranjera.

Les preocupaba mucho que yo fuera a politizar la historia; les dejé claro que este había sido un caso humano. Se mostraron incómodos con el hecho de que yo grabara vídeos o tomara fotos. Les expliqué que era la única forma que tenía de demostrar a quienes habían donado dinero para la campaña que este se usó de forma transparente. Creo que al final comprendieron. La única forma de saberlo es darle tiempo al tiempo. Si un día decido regresar y me permiten entrar es que no les molestó, si sucede lo contrario, ya me quedará claro.

¿Qué impresión te dio La Habana? ¿Qué esperan los cubanos de la isla de las nuevas relaciones entre Estados Unidos y Cuba?

La Habana es una ciudad detenida en el tiempo. Me sorprendió la renovación del casco histórico y me chocó la falta de una infraestructura hotelera, turística y de servicios para los miles de visitantes que esperan lleguen desde EEUU. Quizás lo más extraño es que están las mismas personas en los mismos lugares como si el tiempo se hubiera detenido, están en el mismo sitio, pero más viejos.

Para sorpresa mía, noté que el cubano ya no baja la voz para hablar, muchos dicen lo que piensan sin importar quién lo escuche. Pero lo que más me impactó es que la mayoría tiene puestas todas sus esperanzas en las nuevas relaciones con Estados Unidos como si pronto, de la noche a la mañana, terminaría la escasez, o de repente EEUU otorgaría visas a todo el que la pida. Creo que hay exceso de optimismo.

Por otra parte, un detalle sin precedentes fue comprobar cómo los sitios con Wifi son los más concurridos, a cualquier hora, bajo sol o sereno.

¿Existe algún riesgo de que la compra de la vivienda para Abraham sea intervenida de alguna manera por las autoridades cubanas?

Riesgos siempre hay. Cuba es impredecible, pero tengo fe en que vean este proyecto con la misma humanidad y amor que motivó a quienes lo creamos.

¿Le alcanzó el dinero a Abraham para comprarse su primera computadora?

Sí, le alcanza el dinero para comprar su computadora. Aunque ayer me contactó alguien que ya le compró una laptop y un teléfono inteligente, ahora el problema es hacérselo llegar.

¿Qué sensación tienes ahora tras haber viajado a Cuba y verla nuevamente desde la distancia?

La sensación es extraña. Al avión apenas le da tiempo a alcanzar las nubes. Solo minutos después del despegue comienza el aterrizaje. Es insólito que estemos tan cerca y tan lejos a la vez. Me hubiera gustado regresar a mi país sin tener que pedir permiso. Me duele caminar por las calles, ver cinco historias en cada cuadra y no poder contarlas. Es una sensación de silencio obligado que solo es capaz de aliviarlo el saber que marcamos la diferencia para una de las miles de familias que allí lo necesitan. Después de ayudar a Abraham, a su mamá y a su hermano, me siento más vivo que ayer y demuestro que hay también quiénes tienen buenos y dignos motivos para querer volver.

Y en el plano personal, me sorprendió –como una ironía– que en las calles de La Habana la gente me conocía y me saludaba más que en Miami.

http://www.elnuevoherald.com/entretenimiento/television/article39175329.html