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Sin derecho a invocar

Submitted by on November 17, 2015 – 10:00 am

REUTERS1103654_ArticoloEmilio Ichikawa

I-Al Papa Francisco, que se proyecta más como un Pastor conciliador de la sacra dominación global que como un Obispo humildemente parcializado a favor de su fe cristiana, se le dan ocasionalmente perceptibles posesiones de un severo Cristo que, en lugar de destacar, la prensa internacional disimula en aras del rol que le han diseñado.

Se reporta que el Papa Francisco dijo en el Angelus Domini: “Usar el nombre de Dios para justificar de esta manera el odio es una blasfemia”. Cuando se pudo escuchar perfectamente que Francisco dijo “bestemmia”. (Video Vaticano, minuto 15:00).

No señaló pues que los terroristas estuvieran irrespetuosos, sino que estaban malditos. Poseídos por el mal eran irredimibles y tenían vetado cualquier derecho a invocar al Bien. A Dios. Da igual que hubieran matado en nombre de Mahoma y no de Alá. Es condenable.

Aunque una autoridad francesa empleó una palabra mejor: “Intolerable”; evidenciando la hipocresía de la Ilustración volteriana.

Frente a los matices de la “bestemmia”, la “blasphemia” es una falta menor que ni siquiera tiene sanción bajo algunas jurisdicciones.

II-Durante la presentación del programa “Al punto” del periodista Jorge Ramos en Univisión, se calificó a uno de los terroristas como “pequeño delincuente parisino”. La desdeñosa expresión capta la desproporción que existe en la guerra actual, gracias a las nuevas tecnologías, entre la dimensión heroica del combatiente y la magnitud del daño que puede provocar.

III-Varios dignatarios repitieron punto por punto lo que habían dicho y hecho el 7 de enero de este 2015 cuando otros terroristas asaltaron las oficinas de Charlie Hebdo. Rápidamente la frase “Todos somos Charlie” mutó en la versión “Todos somos París”. Hasta el momento nadie parece haberse descolgado de la impresión general con un “Yo no soy París”.

A pesar de la “banal” repetición del gesto de terror, se ha insistido en que “esta vez fue diferente”, “lo de ahora fue nuevo”, “esto nunca había pasado”. Aunque es insuficiente su argumento, la señora Fernanda Kobelinsky es de los pocos periodistas que ha tenido la cortesía de intentar una fundamentación de la tesis sobre la “novedad”. Kobelinsky declaró a un medio ruso que estos atentados “suponen un antes y un después” y “establecen un cambio de paradigma en el escenario internacional”, pues “constituyen el primer ataque reivindicado del Estado Islámico en Europa.

Lo anterior es una aguda apreciación de una “diferencia específica”. De similar estatuto al pretendido por aquellos que insisten en lo de “Viernes 13”.

IV-Se entiende que el enfoque politico tiene su propia lógica, y está eximido de ceñirse a la Verdad. Pero es indignante el tufillo electoralista de algunas declaraciones; en particular el abuso de la palabra “unidad” por funcionarios que afrontan políticas secesionistas (de varios niveles) por parte de sus rivales. Sabe a chantaje.

Decepciona también la insistencia de la prensa en que “los fusiles eran de fabricación rusa” (AK) o que “Al-Assad compra petróleo al Estado Islámico” (el Sec. Kerry ha dicho recientemente que Al-Assad también le vende); esto evidencia ansiedad justificativa y desconcentración del objetivo primario que es la derrota de ISIS. La meta hoy no es rebajarle los humos a Putin o “llevarles” la democracia a los sirios.

V-El “pasaporte sirio” encontrado cerca del cadáver de uno de los terroristas recuerda sospechosamente los pasaportes encontrados tras los sucesos de Atocha. Que el documento demuestre que su poseedor, sea quien fuere, llegó a Europa en la última oleada migratoria desde Siria a través de Grecia, resulta tan eficaz como sospechoso.

VI-La frase “fue un crimen contra toda la humanidad” es solidaria pero se desentiende de la declaración del llamado Estado Islámico donde afirma que los objetivos fueron minuciosamente seleccionados. Tal aseveración debe ser útil para descubrir, si la hay, la lógica del enemigo. Porque lo cierto es que más que “en el mundo entero” los hechos ocurrieron en un muy específico París. De cierto modo, atacado por “otro París”.

Aunque los hechos sean incomparables, digamos que precisamente por eso, ninguno de los objetivos atacados en Francia tiene la significación estratégica que el World Trade Center de New York y el Pentágono. Al nervio de lo que sucede al momento se llegan a hacer afirmaciones insostenibles cuando pasa la indignación inicial, que junto con la precisión empírica se pueden cargar también la real significación del acontecimiento.

Los museos, monumentos y edificios administrativos más importantes y simbólicos de Francia no han sido tocados.

VII- Si existe un Islam moderado y un Islam radical, la guerra contra los extremistas musulmanes no deben encabezarla los cristianos sino precisamente esos musulmanes moderados que, por compartir con el enemigo lo sustantivo (el Islam) aunque no lo adjetivo, deben conocerlo y vencerlo mejor.

Si existe un Islam verdadero y un Islam falso, que según dicen ni siquiera es Islam, debe estudiarse rigurosamente la historia de la Revolución Bolchevique para que se conozcan los métodos que usaron los leninistas de verdad para acabar con los leninistas de mentira.

VIII-Entiendo el ataque autorizado por Hollande a “la capital” del Estado Islámico; y puedo entender palabras tan amenazantes como “Francia será implacable”.

Entendería menos que después de esto se siga considerando la frase “Eje del mal” como un texto infeliz (lo ha manejado así hasta el propio padre de George W. Bush en un libro); ni que se obvie que el Presidente norteamericano por lo menos esperó un tiempo y hasta se inventó un pretexto (mentiroso pero concedido) para bombardear Irak.

IMAGEN: De Reuters, en Radio Vaticana