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Quinto Tulio: “Manualetto del candidato. Istruzioni per vincere le elezioni”

Submitted by on November 13, 2015 – 2:16 pm

Umberto Eco

En el año 64 a.C. Marco Tulio Cicerón, ya célebre orador y sin embargo “hombre nuevo”, que no pertenece a la nobleza, decide presentar su candidatura al Consulado. Su hermano Quinto Tulio escribe para su uso y consumo un breve manual, en el que le da consejos para que triunfe en su empresa.

La traducción al italiano, en edición bilingüe (Manualetto del candidato. Istruzioni per vincere le elezioni, edición a cargo de Manni), es de Luca Canali, que añade, además, un comentario en el que se aclaran las circunstancias históricas y personales de aquella campaña. Furio Colombo escribe la introducción, con una reflexión polémica sobre la “Primera República”.

Realmente, esta República Romana, con sus virtudes (poquísimas) y sus defectos, es muy parecida a nuestra Segunda República. A lo largo de más de dos milenios, el ejemplo de Roma ha seguido teniendo mucha influencia en las posteriores concepciones del Estado.

Como recuerda Colombo, los autores de los Federalist Papers, que trazaron las líneas fundamentales de la que después sería la Constitución americana, se inspiraron en el modelo de la más antigua República romana, y veían en Roma, más que en Atenas, el ejemplo todavía actual de una democracia popular.

Con mayor realismo, los neocons que rodean a Bush se inspiran en la imagen de la Roma imperial y, por otro lado, gran parte del debate político actual recurre tanto a la idea del imperio como a la de la pax americana, con una referencia explícita a la ideología de la pax romana. Salvo que la imagen de competición electoral que surge de las veinte páginas de Quinto es bastante menos virtuosa que la que había inspirado a los federalistas del siglo XVIII.

Quinto no piensa nunca en un político que se dirija a su electorado con un proyecto audaz, haciendo frente incluso a la desaprobación, con la esperanza de conquistar a sus electores con la fuerza cautivadora de una utopía.

Como observa también Canali, en estas páginas no aparece ni la más mínima discusión ideológica; es más, lo que se repite constantemente es la recomendación de no comprometerse en los problemas políticos a fin de no crearse enemigos.

El candidato soñado por Quinto solo debe “parecer” fascinante, haciendo favores, prometiendo otros, no diciendo nunca que no a nadie, porque basta con dejar que se piense que una cosa se hará.

La memoria de los electores es corta y más tarde se habrán olvidado de las antiguas promesas.

(EN: Umberto Eco. A paso de cangrejo. Debate, 2007. Pp. 170-171. Transcrito por Emilio Ichikawa) (IMAGEN: De “amazon”)