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Filósofos y soldadores

Submitted by on November 13, 2015 – 9:21 am

Emilio Ichikawa

Al Senador Marco Rubio le consta, lo ha vivido, que su padre “bartender” pudo estructurar la familia con lo que ganaba sirviendo mesas. Y sabe también que ya él no hubiera podido lograrlo dentro del mismo oficio, y ha tenido que meterse en política, escribir libros y jugar a la especulación inmobiliaria para dar a sus hijos una “buena educación cristiana”, como dijo en Boulder, Colorado; y repitió este martes 10 de noviembre en Milwaukee.

En esta ocasión, casi abriendo el debate, Rubio quiso abundar en sus ideas sobre la suficiencia de los oficios y ya no habló solo de “maids” y “bartenders”, sino que refirió además a “filósofos” y “soldadores”.

Los introdujo en una frase muy comentada y sobre la que el Senador tuvo que volver después del debate. Dijo Rubio ante una pregunta de Neil Cavuto (Fox Business News): “Make America the best place… to start a business or expand an existing business, tax reform and regulatory reform, bring our debt under control, fully utilize our energy resources so we can reinvigorate manufacturing… and make higher education faster and easier to access, especially vocational training. For the life of me, I don’t know why we have stigmatized vocational education. Welders make more money than philosophers. We need more welders and less philosophers.”

Rubio afirma que los “soldadores” (welders) hacen más dinero que los “filósofos”. Como se ha comentado, la primera dificultad para la comparación radica en la carencia de definición precisa de ambas profesiones; aunque salta a la vista que es más fácil saber lo que es un “soldador” que un “filósofo”.

Para no extraviarse en disquisiciones interminables sobre oficios, profesiones, ciencias, saberes, etc., la periodista de CBS News Stephanie Condon propuso enfocarlos como “categorías”, según los estándares del Bureau of Labor Statistics.

Ni aún así resultó fácil, porque la referida institución registra dichos empleos de forma que comparten áreas colindantes con otros; por ejemplo, además de “welder”, se puede aplicar para “soldering” o “brazing”. Ellos cobran un salario anual que oscila entre $36,450 y $40,040.

La periodista no encontró que el Bureau of Labor Statistics registrara a alguien que en EEUU cobrara un salario por ser específicamente un “filósofo”, pero consideró como tal a la categoría salarial de “profesor de filosofía”, cuyo salario promedio anual es de $71,350.

A primera vista parece que Rubio se ha equivocado, pues en EEUU los “filósofos” ganan más que los “soldadores”. Pero en la frase de Rubio pudiera haber una intención diferente al cotejo salarial; ya que el Senador no habla de sueldos y salarios sino de hacer dinero: “make more money”.

Tras su afirmación se asoma un viejo prejuicio o convicción conservadora; quizás por eso su frase fue aplaudida entusiastamente, pues era muy correcta entre Republicanos. Con los filósofos, los liberales tienden a ser más compavisos.

La Filosofía profesional fue discriminada en la Edad Media. No llegaba a ser Teología sino una introducción al saber. Un prolegómeno. Luego, en la Modernidad, tampoco fue considerara una Ciencia.

Kant y Wittgenstein hicieron grandes esfuerzos por defender a la Filosofía de ese tipo exclusiones… Y por supuesto que no iba a ser un cubanoamericano de West Miami quien continuara la tradición de los pensadores de Koenisberg y Viena.

Para un conservador cabal un “filósofo” es esencialmente un vago. Aún cuando enseñe y “demuestre” tesis conservadoras.

Por demás la frase “We need more welders and less philosophers” suena muy sorprendente en los oíos hispanos. “Necesitamos más soldadores y menos filósofos” puede ser un texto previsible en el madrileño José Ortega y Gasset o en el camagüeyano Enrique José Varona, pero no en un norteamericano. Porque, ¿no era EEUU el país que se había hecho grande precisamente porque tenía más soldadores que filósofos? ¿No era EEUU el país donde los filósofos admiraban más a la soldadura, los “business” y la “manufacturing” que a la propia filosofía? ¿No era EEUU el país donde sus filósofos, donde Emerson y Thoreau, cuando eran preguntados por sus profesiones respondían: “Soy agrimensor” (Land surveyor)? Todavía más: ¿No era EEUU el país que según Tocqueville ganaría la vanguardia del mundo en base al arado, un instrumento forjado y soldado en fierro? ¿No era EEUU el país donde según Max Horkheimer no era necesaria ni siquiera una filosofía de la goma de mascar (del chicle), porque la goma de mascar ya era en sí misma una filosofía?