Headline »

September 29, 2016 – 10:19 am

Emilio Ichikawa
La revista Newsweek ha publicado en calidad de artículo de “opinión” un texto de Kurt Eichenwald titulado “How Donald Trump’s Company Violated the United States Embargo Against Cuba”.
Aunque el autor ha husmeado por aquí y …

Read the full story »
Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

eichikawa

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

Correo

Opiniones y cartas del lector

Home » eichikawa

Gris

Submitted by on October 27, 2015 – 4:08 am

Emilio Ichikawa

Lo que se quiso decir con que los conceptos de izquierda y derecha ya no servían, está hoy suficientemente claro:

1-que no eran útiles a la práctica política porque obstruían, prejuiciaban o deslegitimaban (haciéndolas ocasionalmente escandalosas ante la opinión) alianzas necesarias para ganar elecciones o ampliar un frente.

2-que ya no eran ideológicamente eficaces para leer la realidad, porque era demasiado grave la ruptura producida entre los conceptos y la realidad misma.

Pero una vez escuchada la alerta, resulta inercial seguir repitiendo que derecha e izquierda son temas inoperantes, cuando lo que se impone es estudiar el quiebre diagnosticado en situaciones concretas; con el objetivo de hacer resucitar críticamente la definición de esos polos que hacen posible la cartografía política.

Aunque desde una posición de izquierda o de derecha se puede emigrar para situarse en un extremo ultra; el movimiento más extendido es el que se produce desde ellas hacia el centro. Y en esto, no se engañe nadie, no hay equivalencia: con más regularidad es la derecha la que hace dejaciones ideológicas y culturales para corregirse (adecentarse) al medio, que la izquierda; generalmente obstinada o consecuente en sus dogmas y consignas.

La izquierda, por ejemplo, es clara respecto al aborto: está a favor. No arriesga mucho en su batalla  porque previamente ha ganado la escaramuza teórica de que se le considere un derecho. La derecha estuvo alguna vez en contra. En el presente, la izquierda ha avanzado tanto en la exitosa imposición de su credo, que la derecha no ha tenido otra opción que revisar su propio paisaje ideológico incorporándole pinceladas de izquierda. Y así, igual que en el tema del aborto, ocurre en otros como la emigración, el pacifismo y el medio ambiente. No hay más que hacer un repaso de los políticos cubanoamericanos, pretendidamente de derechas.

El senador Marco Rubio ha tenido que decir y desdecirse sucesivamente sobre el tema del aborto. Es listo y conoce la encrucijada: para lucir como conservador debe oponerse al aborto, sin excepciones. Como celebridad que aspira también al favor y el voto de un público general, circunstancialmente afirma que valen excepciones por violación e incesto, antes de determinado número de semanas. Su posición, variable, es electoralmente más recomendable, pero ideológicamente es un ripio.

Por su parte, el congresista Carlos Curbelo abandona el eje donde izquierda y derecha han debatido el cambio climático, que es el de la pertinencia o no de ese concepto; algo que además tiene como capítulo el rol del ser humano en la operación de ese cambio. En un artículo reciente en The Miami Herald dice el Rep. Curbelo: “Now more than ever, it is crucial that we acknowledge the reality that is the Earth’s changing climate. Without question, this is one of the major challenges of our time and directly threatens the communities of South Florida.”

Después de esto Mr. Curbelo puede proyectarse como el más anti Obama legislador, o anti Castro, o anti Nicolás Maduro… pero ya habrá hecho la concesión esencial a la izquierda liberal: “el cambio climático existe”. Un presupuesto de la ideología oficial cubana, y una urgencia de la política del Presidente Obama.

Lo peor de esto no está siquiera en el tipo de respuesta, sino en la inconsciencia ideológica con que políticos presuntamente de derecha, conservadores, suelen asumir puntos de la ideología y la cultura de izquierda.

El éxito mensurable de esta ideología de izquierda es la mayor refutación a la tesis de que la tensión derecha-izquierda no existe o ha sido superada. Claro que existe la dicotomía, pero lo que la hace ilegible, lo que la disimula, es la imposición progresiva de uno de los polos. No existe una posición de izquierda y otra de derecha ante los “problemas globales”; la idea de que efectivamente existen “problemas globales” es una estrategia de izquierda.

Es cierto que EEUU y Rusia protagonizan la política actual, pero no como en la Guerra Fría. Como acertadamente sugieren las “Claves de Putinología”, este dueto no ha retornado para guerrear sino para ponerse de acuerdo. En este contexto puede entenderse por qué el proceso hecho visible el 17 de diciembre de 2014 no tiene marcha atrás, y la entrada del castrismo en la sociedad global, para diluirse, es irreversible. El gobierno de La Habana no es una pieza cómoda, de hecho tiene curvas bastante molestas, pero encaja en el puzle, o en el dominó.

IMAGEN: Por Adán Iglesias en jr