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Matanzas, de Chartrand a Manuel

Submitted by on September 16, 2015 – 3:52 pm

Ulises Rodríguez Febles

(G)-El primero que pintó el Valle de Guamacaro fue Esteban Chartrand, figura esencial del Romanticismo del siglo XIX. Uno de sus cuadros se titula con el nombre de esa mítica región del actual municipio de Limonar. Creo que no se puede hablar de Manuel Hernández Valdés sin mencionar el Valle que ama. Manuel nació en 1943. Desde la carretera que se adentra al otrora ingenio Horacio Rodríguez, puede verse una lomita, donde estaba su casa. La infancia, sin dudas, marca la creación. Pintor, ceramista, caricaturista, Manuel Hernández cuenta con numerosos reconocimientos en su vida artística, entre los que se encuentra el Premio Nacional del Humor y de Periodismo José Martí. Cuando uno conversa con él, encontramos al humorista que satiriza la sociedad y las sociedades, en su incesante y trascendente obra, aparecida en diarios como Girón, Juventud Rebelde, en revistas en Cuba o el extranjero o en cualquier exposición, donde hallamos su sello personal: ingeniosidad, delicadeza de las líneas, capacidad de comunicarse con un amplio público, abordando con agudeza  poco común lo cotidiano y los grandes conflictos políticos de la época que le tocó vivir. Un artista polisémico, en lo aparentemente sencillo y coherente en cualquiera de las formas en que se expresa, ya sea en el lienzo, la cartulina o la cerámica. En la mayoría está ese paisaje, que uno reconoce como guamacarenos, y a la vez son de toda la Isla, con sus guajiros, los que él conoció muy bien. Pero también están los bohíos, animales, platanales o cañaverales. Diversos son sus platos, obras muralistas que aparecen en varios espacios de su municipio natal o de la ciudad de Matanzas y este aspecto de su creación es algo que no debe pasar inadvertido. Los caballos de Manuel, por ejemplo, son muy especiales, diferentes a los de otros, muy propios del fabulador, cuando habla y pinta, una especie de alucinación guajira. (En GIRON)