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September 29, 2016 – 10:19 am

Emilio Ichikawa
La revista Newsweek ha publicado en calidad de artículo de “opinión” un texto de Kurt Eichenwald titulado “How Donald Trump’s Company Violated the United States Embargo Against Cuba”.
Aunque el autor ha husmeado por aquí y …

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Se busca un senador norteamericano

Submitted by on August 14, 2015 – 9:15 am

Emilio Ichikawa

Todo el mundo conoce un senador norteamericano. Si no la persona por lo menos el estereotipo: Un señor con mucho poder, con helicóptero en casa, múltiples relaciones, bebedor de buen whisky, jugador de golf, lleno de secretos y sentido de la justicia. De cierta edad, canoso, incluso con una insinuante calvicie… Se busca uno de estos para que se interese en el tema de las libertades cubanas. Solo eso. Y si se busca es porque no lo hay.

Cuando se lee en cualquier periódico un titular que dice: “Senador critica la censura de prensa en la isla de Castro” o “Senador felicita a los cubanos por el día de la independencia”, la noticia ya no genera ningún optimismo porque el lector sabe que en el cuerpo del texto quedará aclarado que se trata de Marco Rubio, o Ted Cruz o Bob Menéndez. Es aburrido; además de fútil.

Ninguno de estos tres senadores de origen cubanoamericano es un senador como el que necesitan las bases anticastristas (mucho menos las procastristas y las a-castristas). Rubio, Cruz y Menéndez no están interesados en el tema cubano sino que están obligados a él. Lo cubano es para ellos un reflejo, una pose y un deber diseñado y autoimpuesto. Además de un negocio, claro. Más que interesarse ellos han secuestrado el tema de las libertades cubanas. Con una consecuencia todavía peor: los senadores norteamericanos se lo han cedido.

Ya que no existe hoy, como en tiempos del senador Orville H. Platt (R-Connecticut), el “Committee on Cuban Relations”, el tema cubano se vuelve ordinario y se disuelve en el marco del más general “Committee on Foreign Relations”; del cual Rubio forma parte de su mayoría Republicana, mientras Menéndez de su minoría Demócrata.

Mientras los diplomáticos castristas acreditados en Washington DC tejen minuciosamente relaciones respetuosas y centradas en intereses específicos con senadores norteamericanos, los cabilderos anticastristas ubicados en la capital tienen una relación bastante guasona y confianzuda con los legisladores cubanoamericanos, basadas en sentimientos, comunidad de jerga anticomunista e ideales políticos abstractos, que apenas descienden a tierra cuando se trata de elecciones.

Cuando Frank Calzón, el más conocido de esos cabilderos, aparece por Miami: por ejemplo, en el programa de Univisión Radio “Ninoska en Mambí”, su locutora lo presenta como una de las personas que más conoce e influye en Washington DC. Efectivamente, Calzón es un lobbista que se mete en cualquier oficina y accede al legislador que le venga en ganas; pero eso no lo convierte en una persona influyente sino simplemente en un “guaroso”. Calzón es como un niño que transita frenéticamente del chiste anti-fidelista a la congoja por la pérdida de la patria; y ante ese patetismo nadie puede negarse a un poco de ternura y comprensión. Pero hasta ahí. Después le dicen: Frank, cuando los aviones a Cuba queden semivacíos por el temor de tus cubanitos a viajar a los predios arenosos y verdiazules del tirano, yo le digo a mis electores...

La ineficacia de ese tipo de relación entre cabilderos y legisladores anticastristas en Washington DC tiene su demostración inapelable en la presencia hoy en La Habana del Secretario de Estado John Kerry para consagrar lo contrario de lo que aquellos habían prometido.

Es preocupante que a unas horas de izarse la bandera norteamericana en La Habana como símbolo de reconocimiento mutuo entre gobiernos, las declaraciones de políticos y disidentes/opositores anticastristas sigan siendo tan estusiastas como siempre. Mientras, las bases que les eligieron o les sufren están defraudadas o molestas; en todo caso más conscientes del infortunio.

Por eso es que no sirven ni Rubio, ni Menéndez, ni Cruz; hay que buscar un senador norteamericano que se interese serenamente en las libertades cubanas y no esté traumatizado por las palmas que esperan o el llamado ancestral de los frijoles negros.

IMAGEN: Senador Platt: connecticuthistory.org