Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Correo

Opiniones y cartas del lector

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

ei

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

Inicio » ei

MARIA L. PEREZ: “Me niego a creer que somos un pueblo mezquino, atrasado y reaccionario”

Enviado por en febrero 25, 2013 – 0:47 am

María Luisa Pérez

En contra de mi instinto de conservación y faltando a mis propias promesas de no volver a incursionar en temas cubanos comparto estos pensamientos sobre el tópico más candente de los últimos días: La gira por el exterior de Ia bloguera Yoani Sánchez.

Los recientes acontecimientos en Brasil y algunos de los comentarios que he leído refiriéndose a la reconocida bloguera me han hecho recordar cuando en mis años universitarios asistía a las reuniones del Partido Demócrata Cristiano en los estudios de Times Square de Marcelino Miyares. La visión global e incluyente de personas como el ya desaparecido Pepe Prince, el dramaturgo Iván Acosta, la académica Ileana Fuentes, entre otros, quienes hicieron posible tertulias inolvidables con reconocidas figuras intelectuales y artistas de alto calibre que fueron también motivo de controversia. Las inquietudes de Prince, que lo llevaban por el camino del diálogo y la reconciliación nacional, le trajeron abundantes dosis de insultos y descalificaciones. La visión global y europeísta de Marcelino también tropezó con juicios ligeros y con algún que otro puñetazo propinado por un impetuoso y mal-encaminado joven anticastrista. Todos también conocemos de la larga y fructífera carrera de Acosta que incluye el largo metraje “El Súper”, así como otros documentales que destacan figuras de valor en las artes cubanas como Cándido el bongosero. La importancia de Ileana en las artes es indiscutible. Su libro “Fuera de Cuba” es una muestra de ello, tuve el privilegio de colaborar con ella para lograr la financiación del proyecto, espero que la satisfacción de aquel libro tan bien logrado haya compensado los disgustos y mal entendidos que acompañaron la realización de dicha obra. La organización feminista RedFem es otra muestra del talento organizativo y el compromiso de su fundadora con el desarrollo del pensamiento feminista cubano dentro y fuera de la isla. Tanto Ileana como Iván han sido malinterpretados y viciosamente atacados por quienes al final terminan beneficiándose con la contribución que ambos han hecho a la cultura cubana. 

 En la premier del documental “Nadie Escuchaba”de Néstor Almendros en el festival de Joseph Papp del Public Theater en NY a finales de los ’80, la presencia apartada y silenciosa de Elizardo Sánchez Santa Cruz, el conocido disidente cubano y su discreción y timidez despertaron mi curiosidad. Me acerqué a conversar con el entonces desconocido para mí activista de derechos humanos. No salí de mi asombro cuando me participó que no solo quería pasar desapercibido a los funcionarios de la misión cubana allí presentes sino que tampoco  quería  levantar  revuelo entre la comunidad de exiliados asistentes, porque algunos no entenderían cómo  había logrado salir de Cuba con permiso de retorno. Confieso que su cautela me pareció excesiva y que su sudorosa frente y temblorosa voz eran a mi parecer manifestaciones del trauma causado por haber vivido años de represión. A mi entender eran muestras innecesarias de ansiedad, en lo que  yo consideraba territorio libre; más aun encontrándose como estábamos entre gente civilizada, abierta y ávida de noticias frescas y directas de la isla.  Lejos estaba yo de la realidad, no se hicieron esperar los comentarios de la presunta duplicidad del personaje, y su vínculo con el régimen castrista.

En una conferencia del poeta y miembro fundador del Directorio Estudiantil Revolucionario Jorge Valls Arango, recién salido de la cárcel por aquellos tiempos, después de haber cumplido en prisión política 20 años y 40 días, y haber regresado de una gira mundial que incluyó visita al Vaticano, con audiencia papal, donde denunció al mundo las violaciones de los derechos humanos a los presos de conciencia cubanos, una señora de le objetó sin mucho argumento que el discurso reconciliatorio y humanista de Valls no era de su agrado. Por lo visto, a su parecer, el conferencista no estaba “claro” y no llamaba a las cosas por su nombre, por lo tanto aquello le parecía algo “rosadito”; a lo que Jorge respondió con su acostumbrada caballerosidad: “Señora, si lo que aquí he dicho le hace concluir que soy un ‘rosadito’, llámeme ‘punzó’”. Sus  peores enemigos afirman que  es comunista y los menos atrevidos y más caritativos lo descartan como un demente.

Por los años 90, después de la caída del muro de Berlín participé en la organización de un evento que tomó lugar en el Hudson County Community College de New Jersey. La conferencia contó con varios reconocidos panelistas y se tituló “Hacia un Estado de Derecho”. Uno de los conferencistas, el reconocido escritor Reinaldo Arenas, relativamente recién llegado a Estados Unidos habló sobre literatura cubana.  Alguien del público se levantó a lanzar todo tipo de improperios, desde que había sido chivato hasta decir que su encarcelación no había sido por motivos políticos sino por ser maricón.   ¿No se le ocurrió pensar al enardecido protestante que  cuando Arenas vivía en Cuba el confesar su preferencia sexual abiertamente era una postura política? Más tarde el propio autor lo manifiesta así en su carta publicada en el New York Times después de su suicidio.

En otra ocasión, fue en los salones de conferencia del Canal 13 de New York, la  valiente escritora y disidente María Elena Cruz Varela, también recién salida de la isla, visitó la comunidad exiliada de NY para compartir sus experiencias como opositora. María Elena, muy clara, eficaz y hasta con humor respondió diligentemente todas las preguntas, incluyendo la que en aquel momento se consideraba la prueba de litmus: ¿Cuál es tu posición con respecto al levantamiento del embargo? Ella argumentó con elocuencia lo que muchos pensamos, que ese problema es entre Cuba y USA, y “sin embargo”, dijo, “estaríamos más libres de discutir otros asuntos de preocupación nacional que debemos arreglar entre cubanos”. Aquello se sacó de contexto y los interesados en desacreditarla tildaron a la poetiza entre otras cosas de falsa y dialoguera.

Hablo de estos ejemplos porque los ataques viscerales a la figura de Yoani me han hecho revivir  aquellas desafortunadas  experiencias en este “doble exilio” newyorkino. Lamentablemente estas historias no son únicas. Nuestra lista de desatinos y equivocaciones es larga y copiosa.  No hay más que investigar en las publicaciones de la prensa tradicional o internet para darnos cuenta que los que cito no son casos aislados. Desde Valladares hasta Payá, pasando por el Cardenal y las Damas de Blanco no hay una sola figura cubana dentro y fuera de Cuba que se libre del juicio implacable de las ilustres plumas del exilio. Que se prepare Yoani, que con buenas o malas intenciones, enemigos y amigos de la libre expresión acorazados por el derecho a decir lo que piensan, sus colegas “informistas” están armados con arsenales cibernéticos y como brigadas de respuesta rápida al acecho, esperan que a la ilustre bloguera se le escape una frase controversial o que sonría ante el personaje equivocado.  

Me niego a creer que somos un pueblo mezquino, atrasado y reaccionario, incapaz de reconstruir la nación. Me agobia pensar que el dolor de unos y el sentimiento de culpa de otros paralice una posible gestión renovadora dentro y fuera del país. Es inaceptable que en defensa de una ideología o una postura política desechemos lo verdaderamente importante: el derecho a pensar y a hablar sin temor al juicio ligero de los que quieren llegar primero, a la crítica barata de los que producen consignas, al ruido de los sedientos de protagonismo y oportunistas. El fenómeno Yoani nos presenta una nueva  oportunidad de actuar racionalmente, de perdonar y perdonarnos, de  visualizarnos en un futuro fortalecido por la experiencia, distintos porque somos mejores seres humanos, porque somos más generosos, porque protegemos como nuestro el derecho de todos y donde las voces cívicas prevalezcan sin temor a ser silenciadas en huelgas de hambre, dudosos accidentes o simplemente apagadas esperando el final, solos y abandonados en el exilio de Miami.

-FOTO: Revista Replicante

Share