¿Fueron fútiles las “primaveras árabes”?
Primero fue Libia. No solo el atentado contra el consulado que tenían en Bengasi los propios amigos de la joven democracia post-gadaffita, sino la declaración de inhabitabilidad pacífica sobre toda la zona de la Cirenaica. Una frustración extraterritorial que hoy extienden hasta Mali.
También vinieron las dificultades y la violencia en el Egipto post-Mubarak y ahora en el Túnez post-Ben Ali. ¿Demuestra todo esto que las “primaveras árabes” fueron fútiles?
De ninguna manera. Entre tirano y tirano hay pueblos que tienen la oportunidad de gozar temporadas de verdadero entusiasmo revolucionario. Una fiesta innombrada que hay que aprovechar porque suele tratarse de solo unos meses.

