Ni Piñera quiere al “frentista”, ni Raúl quiere a Marambio (en la CELAC)
El Presidente de Chile Sebastián Piñera declaró que había pedido con firmeza ayuda a Raúl Castro para obtener información no solo sobre los “frentistas” implicados en el atentado mortal contra el senador Jaime Guzmán que pudieran vivir o haber vivido en Cuba, sino acerca de todas aquellas personas que han violado la ley y pudieran ser juzgados por tribunales chilenos. Una frase evasiva, de oficio, que se parece a esa otra que se usa cuando le preguntan a alguien si lamenta la muerte de su enemigo: “Lamento la muerte de todo ser humano”.
Por su parte Raúl Castró también se mostró cordial, dijo que “se comprometía” con ayudar en la investigación y hasta dejó pasar el chance de ostentar una separación de poderes en Cuba. No dijo, pero pudo haber dicho a Piñera, que la fiscalía cubana le pidió que preguntara por el paradero del empresario chileno Max Marambio, solicitado por la justicia en la isla.

