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Contra Cristo, pero con Cristo

Enviado por en enero 6, 2013 – 10:31 am
Armando de Armas
Leo en el reciente artículo de Emilio Ichikawa, “Millonetas a la clandestinidad“, que una persona del funcionariado de la dictadura militar cubana como la “Contralora General Gladys Bejerano no sancionaría el enriquecimiento personal porque es una ‘infracción’ de la regla sino porque es una ‘corrupción’ de lo real: una ‘pérdida’ o degradación del Ser. La ‘corrupción’ en el comunismo tiene que ver con la Ontología. En el capitalismo, con la Ética y la Matemática”, y más adelante refiriéndose no a la isla sino a Estados Unidos: “Esto induce a revisar o anular el caro concepto de ‘éxito’, a asumir que en la competencia no se impone el más inteligente, ni el más hábil, ni siquiera el más ‘apto’ sino el más inescrupuloso. Se trata de una creencia rebajadora que tiene connotaciones teológicas: No te salvarás por tus obras sino por la forma en que consigues tus obras”.

Y ello me hace pensar que Occidente está condenado a girar, debatirse en la órbita de lo cristiano, aún cuando se manifieste mediante movimientos ateos y anticristianos, y ello iría desde las utopías nazi y comunista en su pretensión de bajar el reino de los cielos a la tierra, hasta la pretensión de sacralizar las uniones entre homosexuales, pasando por la defensa de la inmigración ilegal o la protección, con fervor arcangélico hay que decir, de los feroces saurios que pululan en los pantanos del Everglades.

Para empezar, Occidente habría llegado a un punto de la corrección, no digamos ya política, no digamos ya de la palabra, sino hasta de los pensamientos, y más allá aún, hasta de las emociones y los sentimientos, que hace execrable todo lo que no entre por el canon, y a veces por el cañón, de una especie de pureza del alma. Desde el pasado siglo, al menos, y hasta el presente Occidente ha agudizado, agonizado en un oscilar de la pureza de la sangre a la pureza ideológica, y de ésta a la pureza del alma; ciento ochenta grados en la tuerca del tiempo, vuelta a los siglos del Santo Oficio; alma y Santo Oficio, ¡faltaba más!, despojados a cuchillo de toda connotación de índole religiosa; entendida el alma como una víscera imposible de pesar y empaquetar pero sí de aliviar, y en algunos casos corregir, a golpe de prozac y pedante sermón laico.

No creo exagerar cuando me refiero al retorno de un Santo Oficio laico y luminiscente; por uno de esos fenómenos de la sincronicidad, leo que hace un tiempo el biólogo Richard Sternberg demandó al Museo Smithsoniano de Historia Natural en Washington por haberle calificado de fundamentalista religioso e impedirle acceder a sus instalaciones, debido a su papel como editor en la publicación, durante el 2003, de un artículo de Stephen Mayer, un defensor del diseño inteligente del universo (versión cercana al creacionismo). No obstante, Sternberg no refuta ni avala la teoría, sólo permitió como editor el ejercicio de la libertad de pensamiento y expresión a Mayer, y paradójicamente por ese hecho los supuestos moderados y detentadores del dogma científico, lo condenan al ostracismo bajo la acusación de fundamentalista; a lo cual responden los defensores del diseño inteligente comparando al biólogo nada menos que con Galileo Galilei, perseguido por la Inquisición en el Siglo XVI por sus tesis astronómicas.

Querría haber obviado la manipulación de la palabra, salta de tal manera a la vista que parecería redundante; pero es imposible, pues pensamientos, emociones y sentimientos intentarán siempre (a pesar de la represión más o menos sutil, más o menos pedestre) corporizarse a través del lenguaje hablado o escrito. Luego no me es posible obviar la pregunta. ¿Estamos deslizándonos en Occidente hacia un nuevo tipo de dictadura, más peligrosa por cuanto ni la mayoría amorfa ni la minoría pensante parecen percatarse de ello, puesto que todo sucede en nombre del bien común, buenismo a todo trance y a veces en trance, a golpe de aséptica pantalla con el gordo trasero ocupado, la cabeza vacía y la conciencia adormecida, contra Cristo pero en Cristo?

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