Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Correo

Opiniones y cartas del lector

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

ei

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

Inicio » ei

Batista, Castro y Mas Canosa… en la memoria de ROBERTO MARTIN PEREZ

Enviado por en enero 16, 2013 – 13:20 pm

Emilio Ichikawa

Roberto Martín Pérez estuvo preso en Cuba por 28 años. La experiencia, que su memoria puebla de anécdotas y gestos leales, fue santiguada con la inequívoca frase de “Fueron los mejores años de mi vida”. La tesis de una cárcel “feliz” sirve de paso para entender la nostalgia socialista de las nuevas generaciones de emigrantes-exiliados cubanos de Miami por los Círculos Sociales Obreros, el Campismo Popular y los conciertos en el Teatro Karl Marx. Y es que parece que hay una edad donde, al llegar otras edades, los saldos suelen ser clementes.

Roberto Martín Pérez es un defensor del republicanismo, la propiedad privada y la libre empresa. El mismo es un exitoso empresario en el área de los pequeños negocios. Ayer martes 15 de enero (2013) la emisora Radio Mambí (Miami 7.10 AM) pasó una conversación de dos horas entre Armado Pérez Roura y Roberto Martín Pérez que tuvo momentos relevantes; novedosos algunos y otros conocidos. Gloso por el final porque engarza bien con esa reconciliación del entrevistado con su época en el presidio que mencioné anteriormente. Aunque Roberto Martín Pérez dijo a Pérez Roura que en la cárcel “A mí me llevaron contra la tabla”, aseguró que ninguna experiencia negativa en el presidio se pudo comparar con la decepción que sufrió con la Fundación Nacional Cubano Americana una vez fallecido Jorge Mas Canosa. El invitado dijo que cuando las cosas empezaron a cambiar se reunió con Jorge Mas Santos y le advirtió: “Tú sabes que te estás reuniendo con personas que eran enemigos de tu padre”. Martín Pérez concluyó que “Mas Santos podía heredar la empresa Mas Tec, pero no podía heredar La Fundación que no era de nadie y estaba dirigida por una Junta”. Recordó que en el tiempo que estuvo en esa organización le entregó todas sus energías, pero que ahora estaba con “los presos”, a quienes no podía abandonar.

Martín Perez pasó por su memoria a figuras conocidas de la historia cubana contemporánea. Señaló a Eloy Gutiérrez Menoyo como el principal responsable del fracaso de la infiltración en Cuba donde él fue detenido. No fue muy elogioso del paso de Menoyo por el presidio. Testimonió que “A Menoyo los presos lo iban a tirar del cuarto piso y yo me opuse”. Comentó que le obedecieron porque había explicado que esa era una cuenta personal suya. Tampoco fue benevolente al evocar a Camilo Cienfuegos, a quien le habría dado unos cuantos “agitones”. Dijo Martín Pérez: “La misión mía (en la infiltración) era tomar Santa Clara. Recuerdo que Camilo empezó a leer una carta de la que era mi primera esposa y yo se la quité porque él no era nadie para estar leyendo eso”. Calificó a Cienfuegos de esta manera: “Yo no sé si Camilo fue liquidado por el régimen o no, pero sí te puedo decir que era de la Juventud Espartaco que era comunista… Lo que pasa es que hay elementos que quieren implantar en Cuba otro tipo de revolución…”. Respecto a la tesis de la revolución democrática “traicionada” por un Castro comunista dijo Martín Pérez: “Aquí (en Miami) se alega mucho que la revolución fue traicionada, pero no fue Castro quien traicionó a Cuba, quien traicionó a Cuba fue el señor Fulgencio Batista”.

En los relatos de Roberto Martín Pérez la imagen de Fidel Castro es extremadamente rebajadora. Seguramente porque Castro es el máximo dirigente de una revolución que siente como culpable, pero además porque es un recuerdo negativo que Martín Pérez tiene a su vez mezclado con la gran admiración con que evoca a su padre. Así, hay elogios a la figura paterna que inevitablemente penden de una negación de Castro. Martín Pérez cuenta que su padre le dio una enorme golpiza a Fidel Castro bajo la que este le rogaba: “Martín no me des más… Martín no me des más…” Y que precisamente por eso, estando él prisionero, el propio Fidel Castro le dijo: “Yo tengo una cuenta pendiente con tu padre (Y la guabina está en el pozo)”. Dijo que Castro le prometió una galleta y él le soltó: “Si me das una galleta te meto un trompón”. Como otras veces, Martín Pérez dijo que esa inminente bronca entre Fidel Castro y él fue detenida a tiempo por la intervención de Celia Sánchez, quien también lo habría salvado el día que Camilo Cienfuegos le iba a fusilar: “Celia Sánchez fue mi hada madrina… Celia Sánchez me defendió”, dijo Roberto Martín Pérez.

Roberto Martín Pérez testimonió que estando detenido Fidel Castro le dijo a Camilo Cienfuegos: “Oye, si hubiéramos tenido a Roberto en la Sierra Maestra Batista no dura seis meses”. Y que él le respondió: “Pudiera ser…”.  Martín Pérez negó valor personal a Fidel Castro; sacó a relucir el conocido argumento del uso de fusil con mira telescópica y agregó que “Es un tipo mañoso”… Castro es el rey de la artimaña y ha tenido suerte de verdad”.

Roberto Martín Pérez terminó diciendo que el exilio no era fácil, aunque la gente diga que por lo menos en Miami se come jamón. Consideró a los presos políticos sus hermanos y dijo que “Nunca bajamos la cabeza. Nunca dejamos de creer en Dios. Nunca dejamos de celebrar una fecha patria… En la época en que en la cárcel daban tranca por eso.”

-FOTO: Roberto Martín Pérez junto al entonces aspirante presidencial Senador John McCain. Detrás, Lincoln Diaz-Balart. Por esa fecha Barack Obama era el invitado en Miami de la Fundación Nacional Cubano Americana. (Foto tomada de “havananote”)

(http://eichikawa.com/2010/10/roberto-martin-perez-la-santidad-de-celia-sanchez-y-la-relatividad-de-la-guerra.html)

Share