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Untold stories: Stone and the bomb

Enviado por en diciembre 27, 2012 – 1:17 am

Gustavo Silva

El cineasta Oliver Stone ha irrumpido, con ayuda del historiador Peter Kuznick, por los flancos del texto y la imagen para contarnos The Untold History of the United States en 784 páginas (Gallery Books) y 10 capítulos (Showtime), respectivamente. El meollo del cuento estriba en que la bomba atómica marca la conversión de EE. UU. en the black hole por donde podría desparecer la humanidad. Stone & Kuznick nadan a contracorriente por el cauce que el manualismo escolar inunda con la justificación de Hiroshima y Nagasaki por simple cálculo de costo-beneficio: sin los bombazos atómicos, la Segunda Guerra Mundial se hubiera prolongado en el Pacífico y no sólo EE. UU., sino también Japón, habrían perdido más y más vidas aún en los combates convencionales por cada pulgada de tierra.

Para Stone & Kuznick, la bomba nada tuvo que ver con salvar vidas, sobre todo estadounidenses, ni doblegar a los japoneses, sino con intimidar a los soviéticos. Semejante historia dista mucho de ser untold. Ya la contaron Gar Alperovitz en Atomic Diplomacy (Vintage, 1967), Martin Sherwin en A World Destroyed (Knopf, 1975) y hasta Howard Zinn en A People’s History of the United States (Harper & Row, 1980). El tren lógico apunta a que lanzar aquellas bombas fue el colmo de los crímenes de guerra y acción en absoluto innecesaria para ponerle fin al conflicto, porque los japoneses estaban al borde de la rendición luego de consolidarse la cabeza de playa en Okinawa y arreciar los bombardeos convencionales contra Tokio y otras ciudades. De ahí que la bomba atómica  tiene que ver más bien con el principio de la Guerra Fría que con el fin de la Segunda Guerra Mundial, que trajo su causa eficiente —apud Stone & Kuznick— de la entrada en combate de la Unión Soviética contra Japón.

Stone & Kuznick juegan a la historia contrafáctica, que suele emplear los juegos lingüísticos del modo subjuntivo y las oraciones condicionales. Así, el japanólogo estadounidense John Dower discurre: «Quizás la garantía estadounidense de mantener el sistema imperial pudiera haber inclinado a los japoneses a capitular antes de que se lanzaran las bombas» (“Three Narratives of Our Humanity,” en History Wars: The Enola Gay and Other Battles for the American Past, Henry Holt, 1996, páginas 84 s). Y el historiador japonés Sadao Asada (Universidad de Doshisha) razona: «Quizás ninguna relación histórica de la redición de Japón esté completa sin recurrir a lo contrafáctico, cualquiera sea el riesgo. Sin el empleo de la bomba atómica y con la entrada de los soviéticos en la guerra más la continuación de los bombardeos estratégicos y el bloqueo naval, ¿habría capitulado Japón antes de la fecha fijada (noviembre 1, 1945) para la invasión estadounidense de Kyushu? Los datos disponibles en los archivos japoneses no dan respuesta concluyente» (“The Shock of the Atomic Bomb and Japan’s Decision to Surrender: A Reconsideration,” en Pacific Historical Review 67, No. 4, noviembre de 1998, página 510).

Sin embargo, Stone & Kuznick no guardan la debida humildad para conjeturar el pasado que no sobrevino, sino que juegan con lo contrafáctico —apostando a la ignorancia del lector o el televidente— para dar la impresión de que saben algo que nadie más supo antes sobre la Segunda Guerra Mundial y la bomba atómica como punto de inflexión de la nación estadounidense hacia el mal. Y así The Untold History of the United States se empina como los relatos históricos de la cubanología más barata: sobre la certeza histórica no sólo de lo sucedido, sino incluso de lo que no pasó.

-Ilustración en el Museo Memorial de la Paz (Hiroshima) © Ryan Poplin

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