Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Correo

Opiniones y cartas del lector

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

ei

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

Inicio » Colaboraciones

Poder, castas y crisis

Enviado por en diciembre 5, 2012 – 0:07 am

Gustavo Silva

El sovietólogo David Priestland (Universidad de Oxford) acaba de esbozar en Merchant, Soldier, Sage (Allen Lane, 2012, 352 páginas) «una nueva historia del poder» sobre la base de la crisis financiera global (2008-¿?), que sería tan significativa como la revolución rusa o la segunda guerra mundial, en virtud de acreditar que el tendel histórico no apunta en derechura al orden social democrático y la economía de libre mercado. Antes que la interacción de fuerzas históricas canónicas como las clases o las ideologías, Priestland espulga tres castas de la sociedad moderna: comerciantes [capitalistas en general], soldados y eruditos [incluyendo burócratas, tecnócratas y expertos], que vendrían compitiendo desde siempre por la hegemonía sobre las grandes masas de campesinos y obreros. Priestland explica que cuando una de estas castas aprieta demasiado las clavijas de su poder, tal o cual crisis aflora para que otra casta se vuelva hegemónica. Así como el poder de la casta militar se desmorona por fracasar en la guerra, el anquilosamiento o las ilusiones de la casta erudita y el desenfreno de la casta capitalista conducen a la inestabilidad económica y la desigualdad social que generan revoluciones.

La casta capitalista habría tomado vuelo hacia el siglo XVII en Occidente y hacia 1929 empujaría a la Gran Depresión, que franqueó el acceso al poder de la casta militar (Alemania) o erudita (Escandinavia), pero la primera incurrió en las catastróficas guerras mundiales y la segunda, en problemas de elitismo que acarrearon la subversión cultural de los 60 y el descontrol económico de los 70. La casta capitalista vino entonces a la revancha con Thatcher y Reagan, para enseguida expandir su dominio a todo Occidente.

El espíritu castrense renació al filo de la guerra contra el terrorismo, pero los costos de las invasiones a Irak y Afganistán aplacaron los ánimos y solo en Rusia, donde la casta capitalista fue más allá de lo debido, la casta militar volvió al poder con Vladimir Putin. Sin embargo, la hegemonía de la casta capitalista en Occidente llegó a límites insoportables hacia 2008 con el colapso financiero y el endeudamiento de los gobiernos. De ahí que, apud Priestland, el turno del poder toca a la clase erudita, aunque para sostenerlo deberá forjar alianzas con obreros, campesinos e intelectuales.

Priestland siguió la misma pauta lógica de Marx (las clases) o de Fukujama (las ideologías) para dar con el combustible básico de la locomotora de la historia. Y para dar con la tríada de castas que se alternan en el poder, pasó demasiado rápido sobre las alianzas entre esas propias castas, que acaso explicarían más sobre el poder que la competencia entre ellas.

Share