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Gun control y democracia

Enviado por en diciembre 22, 2012 – 18:53 pm

Gustavo Silva

La masacre de Sydney Hook concitó de inmediato alegatos de apretar las clavijas en el control de armas, pero esta reacción no debe pasar de restablecer la Prohibición Federal de Armas de Asalto (1994), que el Congreso no ha discutido más desde que expiró (septiembre 13, 2004). La explicación socorrida es el influjo de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) y la propensión cultural de los estadounidenses a portar armas, que se afinca jurídicamente en la interpretación extensiva de la Segunda Enmienda. Sin embargo, la última tragedia escolar debe generar mayoría absoluta a favor del control, tal como sucedió en la estela de Columbine (1999). Hay bloques electorales minoritatios que propician la influencia de NRA en los swing districts, esto es: donde un cambio mínimo en la votación marca la diferencia máxima entre ganar y perder el escaño. A imagen y semejanza de las elecciones presidenciales, el control de la Cámara de Representantes se decide cada dos años en unos 35 swing districts.

Al repasar el mapa electoral en Real Clear Politics se nota que, a pesar de ceder en el voto popular, Mitt Romney ganó en 228 de los 435 distritos congresionales. Entre los 234 representantes republicanos electos, 219 vienen justamente de estos distritos. Dicen que Al Gore perdió la elección presidencial (2000) en su estado natal (Tennessee) como consecuencia de su tesitura favorable al férreo control de armas. Quizás no fue así.

Obama guardó silencio durante su primera administración sobre la reinstauración de la prohibición federal de armas de asalto. Ahora el presidente saltó por el mismo principio de acción– reacción que dio pie a prohibir la venta de rifles por correo al filo del asesinato de JFK (1963). Hasta el vicepresidente ejecutivo de NRA, Franklin Orth, lamentó entonces que Lee Harvey Oswald hubiera adquirido así su rifle Carcano Modelo 91/38 tras verlo anunciado en la propia revista de NRA (American Rifleman). Hoy en día otra tragedia parece favorecer la prohibición de armas de asalto, pero hasta ahí.

Los demócratas pueden lograr de nuevo mayoría en la Cámara de Representantes si ganan los 207 distritos que dieron la victoria a Obama y por lo menos 12 de los que dieron ventaja a Romney. Pero estos últimos, como la mayoría de los swing districts, son distritos rurales donde los afiliados a NRA tienen mucho arrastre. Abogar por controlar más las armas implicaría menos esperanza aún de controlar la Cámara en 2014.

-ILUSTRACION: bensix.wordpress

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