Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Correo

Opiniones y cartas del lector

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

ei

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

Inicio » Colaboraciones

El vigilante político (MININT) de Yoani Sánchez abre paso al vigilante tributario (ONAT)

Enviado por en diciembre 26, 2012 – 13:02 pm

Braulio Moreno

La policía política parece estar dispuesta a irse desentendiendo de Yoani Sánchez. Algunas señas indican que sale de su interés, de su objeto o “contenido de trabajo”; al menos formalmente. Es curioso, sobre todo cuando Sánchez  ha sido considerada entre las 100 personas más influyentes del mundo (Time, 2008) y entre los 100 latinoamericanos (El País, 2008); así como de los 10 intelectuales de América Latina más relevantes (Foreign Policy, 2008 y 2012), con premios que van del Príncipe Claus (2010) al Ortega y Gasset (2008).

La tira cómica que obliga a preguntarse si efectivamente la Seguridad del Estado bajó el perfil de atención a Yoani Sánchez, obliga también a ubicar en contexto la propia reflexión de Yoani sobre agentes paramilitares del G-2, que indica no percibir con claridad lo que algunos sitios de la isla están indicando; es decir, que las autoridades han rebajado la disidencia de la generación Y al plano del orden público. Si recuerdan, la última andanada noticiosa no fue por detenidos en Villa Marista (Avenida San Miguel), sede del cuartel general de la Seguridad del Estado, sino en una estación de policía en Avenida de Acosta.

Otro indicio deslizado por el bloguero oficial (revolucionario) Heraldo Cubano, que obligó ya a preguntarse hasta qué punto Yoani estaba fuera de la ley, parece apuntar a que el perfil se recorta de «actos contra la Seguridad del Estado» al plano mundanal de la evasión de impuestos, si es que Yoani no ha pagado exactamente la cuantía debida por sus ingresos personales en premios, remuneraciones por colaboraciones y corresponsalías, o lo que sea. De este modo la acción pasaría de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y tan bajo perfil no podría contrarrestarse con invocaciones de la Declaración Universal de Derechos Humanos, porque «toda persona tiene deberes respecto a la comunidad» (Artículo 29) y se admite globalmente que uno de ellos estriba en pagar impuestos. No cabe dudar que el G-2 lleva buena contabilidad de los ingresos de Yoani y cualesquiera otros disidentes (algunos de ellos economistas, no tan mal vistos por la “cubanología” en el exterior), quizás hasta en la columna de haberes por efectivo que suelen dar personas selectas de visita en la Isla. (Ilustración: Paul Vos, The Tax Collector (1543) © Art Prints on Demand)

Share