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Una carta a Batista para resucitar la alianza con Prío

Enviado por en noviembre 19, 2012 – 0:07 am

Arnaldo M. Fernández

El archivo del finado Fulgencio Rubén («Papo») Batista y Godínez (1933-2007) guarda una carta fechada en Coral Gables el 14 de julio de 1972, que acredita el ademán conciliatorio del presidente auténtico depuesto, Carlos Prío Socarrás (1903-77), hacia el general golpista Fulgencio Batista y Zaldívar (1901-73), con ánimo de forjar alianza contra Fidel Castro.

La firma ilegible del remitente parece indicar que se trata de Juan Peñate Ortiz, capitán de la policía batistiana y jefe operativo —subordinado al coronel Esteban Ventura— de la Novena Estación (Zapata entre C y D, Vedado), quien al triunfar Castro (1959) se exilió en Miami. Luego de aclarar que «aquí se vive sólo para trabajar», el presunto Peñate Ortiz pasa a explicar «la idea, ya en marcha, de la nación cubana en el exilio». El remitente acababa de recibir la visita de tres veteranos de la Brigada de Asalto 2506: su presidente de turno, Juan José Peruyero, junto con Luis Tornés y el Dr. Alfredo G. Durán, a quien señala como «hijo de Anita» para que Batista advierta que es el hijo del primer matrimonio de Ana Durán, esposa en segundas nupcias de Anselmo Alliegro y Milá (1899-1961), presidente del Senado al renunciar Batista (diciembre 31, 1959) y en consecuencia presidente por un día (enero 1, 1959) de la República.

La idea giraba en torno «un entendimiento, para servir a la causa grande, entre los ex presidentes Prío y Batista». Según el remitente, «los tres arden de patriotismo y no descansan en la idea de mejor servir a la patria de todos». Ya habían cambiado impresiones con Prío la noche anterior y ahora buscaban entrevistarse con Batista —«serían Peruyero y Alfredito»— para liquidar «las diferencias que anulan [y] lograr la unidad necesaria [de] las dos corrientes: la auténtica con Prío y la batistiana con su líder».

A tal efecto se procedería con cautela: «nada de publicidad por el momento para no entrar ni caer en el denuesto y la ambición. Llegado el momento y reunidos los dos personeros vendrán las fotos y el mensaje que una de verdad a las dos más fueres corrientes de la opinión pública cubana en el destierro». En la entrevista de «Peruyero y Alfredito» con Batista «se tratarían todos los pormenores de futuras actividades y de otra visita que seguramente a usted no se le escapa cuál es». No cabe duda sobre la intención del ex presidente auténtico, porque su hija menor, María Elena Prío Tarrero, acababa de casarse (febrero 19, 1972) en Vizcaya Gardens (Miami) con el Dr. Alfredo G. Durán.

Esta tentativa exiliar de resurreción de la Agrupación Revolucionaria de Cuba (1933) —que tuvo a Prío como presidente y a Batista como «sargento jefe»— pretendía «despertar a los dormidos [como] clarinada al mundo [para] devolver a Cuba su libertad, su independencia y el derecho de vivir cristiana y democráticamente», pero todo parece indicar que Batista no respondió a la petición de «día y lugar en que pueden verlo Reruyero y Alfredito», a pesar de que el remitente invocó a Dios para que «ilumine a los gestores y levante a los presidentes Batista y Prío a la altura patrótica necesaria para llenar de gloria sus nombres y su camino».

Al año siguiente, Batista falleció de infarto de miocardio (agosto 6, 1973) en Marbella (España) y sería inhumado en discreto panteón familiar del cementerio madrileño de San Isidro. Prío murió (abril 5, 1977) en el Centro Médico Monte Sinaí, a la hora y media de pegarse con su revólver 38 un tiro al corazón en su residencia de 5070 Alton Road (Miami Beach). Peruyero había sido baleado ya de muerte (enero 7, 1977) por la espalda y frente a su propia casa. Sus compañeros en aquella visita que buscaba empalmar a Prío con Batista corrieron mejor suerte.

Tornés y Durán cambiarían de promover el diálogo entre los líderes del pasado a dialogar con Castro en el presente. Terminaron siendo expulsados de la Asociación de Veteranos de la Brigada 2506. Tornés rompió el hielo en 1989 con viaje a La Habana y asistiría con Durán a la Primera Conferencia «La Nación y La Emigración» (1994). Para la tercera, el Consejo de Estado restituiría a uno y otro (mayo 19, 2004) la ciudadanía cubana, que habían perdido como sanción accesoria en la causa judicial (1962) por la invasión de Girón. Ambos integraron la delegación estadounidense a la Conferencia Internacional (2001) sobre Girón o Bahía de Cochinos.

Tornés sacó The Miami Post, reconocido (2005) como best periodiquito por alejarse de los extremos y publicar la sección «Cortaditos de Mafialandia» sobre figuras públicas. Durán prosiguió su ejercicio de la abogacía (había egresado en 1967 de la Universidad de Miami) y su labor política como fundador (1993) de Cuban Committee for Democracy.

-Foto: Ante la multitud concentrada frente al Palacio Presidencial para la toma de posesión (septiembre 10, 1933) de Ramón Grau, junto a este (centro) y Carlos Prío (izquierda), el coronel Fulgencio Batista lee el mensaje del Secretario de Marina Claude Swanson: EE. UU. no intervendrá en Cuba © Bettmann / CORBIS

-Nota: Sendas solicitudes por correo electrónico en octubre 13 y 18 al Dr. Durán, para verificar quién es el remitente de esta carta, constan sin respuesta y por la irrelevancia del dato parece atinado dar a conocer aquella sin esperar más por esta.

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