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PENUMBRAS: Mirando a lo alto desde el borde del hueco

Enviado por en noviembre 11, 2012 – 9:58 am

Emilio Ichikawa

“La posada será fea y húmeda, pero se hizo pa’quererse aunque sea un rato”. (Tati)

Penumbras (2012) es un excelente filme. Vadea sin naufragar los peligrosos rápidos del deportista decadente, la religión afrocubana, la ansiedad adictiva, la mulata caliente y otros tópicos que por estereotipar a Cuba en la repartición internacional de clichés, coartan la libertad de expresión estética del cineasta cubano más que la política o la pobreza. El trabajo de Omar Franco y los demás actores es preciso, lo que se extiende al director Charlie Medina.

El juego de Penumbras comienza en el segundo inning, cuando se conocen Pepe y Tati y se presenta una cuestión rectora: ¿Cómo es que un posadero adivina el tipo de relación que existe entre las dos personas que alquilan una habitación? Es una pregunta compleja y precisamente una de las tesis de Penumbras es que a una posada no solo se va (o se ha ido) a “kimbar”.

La religión y el beisbol (al final la lluvia) han salvado a Pepe. Para expresar su experiencia tiene un discurso fuertemente habanero que puede ser duro, por ejemplo, cuando se refiere a los provincianos o “cubanos de interior” a través de los equipos que se enfrentan a Industriales. Pepe conversa con el televisor y dice al periodista deportivo Modesto Agüero que narra el juego Industriales-Villa Clara: “El guajiro tuyo le bateó al mío ayer de chiripa… Así que vienes pa’cá a echarle al equipo mío; hoy Lázaro le va a partir a esa gente esa cintura de recoger tomates”.

El Inning 4 trabaja la amistad. Lázaro le confiesa a Pepe en la acera de la posada que lo de Tati fue en sus inicios un vacilón que empezó en el Japón en su época de estelar, pero que ahora es lo único lindo (y serio) que le queda. En el Inning 5 la penumbra se convierte en sombra cuando el propio Lachy cree (en la resaca ronera) que en ese Inning 4 se le ha ido la lengua con Pepe. Le comenta a Tita: “Creo que anoche se me fue la lengua… Yo soy una figura, ¿Y si me lo tiraron atrás (al Pepe) para sacarme información?”. Tita le quita importancia: “Ay Lachy no, delirio de persecución no”.

En el 4to Inning hay una observación curiosa: Lázaro recuerda que contra los EEUU tuvo que lanzar en Cuba con el estadio en contra. Y Pepe tiene una salida simpática:

-LAZARO: “Le gané a los americanos aquí, con el estadio virao al revés”.

-PEPE: “Imagínate que a mí me mandaron una carta de allá diciendo: ‘Van los compañeros de las Grandes Ligas…’, y usted cogió a los compañeritos de las Grandes Ligas y pá, pal banco; pá, pal banco”.

En el Inning 5, confesional, Lázaro dice a Tati que al final no tiene nada que temer si alguien le estuviera persiguiendo. Que más bien habría que hacerle una estatua porque él vive en Cuba habiendo podido ser millonario en el extranjero. Lachy se consuela cotejándose con “El Marqués” (¿El Duque?): “A mí nunca me pasó por la cabeza dejar este país, y mil veces que pude. El Marqués allá con sus millones también tiene su jodienda. Y aunque maneje un carro que parezca un avión, él daría lo que fuera Flaca por venir aquí a La Habana y pitchear un inning, en el Latino, con la grada llena de la gente del barrio, de su gente.” El tema de la sospecha lo cierra Tati cuando dice que la duda no puede obstaculizar la amistad, que no se puede vivir con miedo cada vez que se ve un policía

Charlie Medina retira los Innings restantes con mucho control. No recuerdo un lanzamiento fuera de zona en Penumbras. Hay una escena fuerte entre Pepe y Tati mientras en la TV un joven relevo de Industriales hace con excelencia la labor que le hubiera correspondido a Lázaro. Luego una desavenencia -muy bien actuada- entre Pepe y Renato, más un buen diálogo entre Pepe y Lázaro en la azotea del edificio habanero.

En el preámbulo del Inning 1 la voz del comentarista deportivo ha fijado el lugar y la época: Es la Serie Nacional de Beisbol en su edición número 38; es decir, la Cuba de 1998-1999. Sobre libro de Amado del Pino y guión de Carlos Lechuga, el director Charlie Medina paseará 9 Innings con un cuarteto de personajes-actores en plena forma:  Pepe (Omar Franco), Tati (Ismercy Salomón), Lázaro (Tomas Cao) y Renato (Omar Alí).

-FOTO: Omar Franco (Pepe) e Ismercy Salomón (Tati) en Penumbras: lajiribilla/cubadebate

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