Cuba

Noticias, notas y artículos sobre Cuba

Colaboraciones

Artículos y ensayos de colaboradores

Correo

Opiniones y cartas del lector

US-Mundo

Noticias y notas sobre Miami, US y el mundo

ei

Artículos y ensayos de Emilio Ichikawa

Inicio » ei

Lincoln

Enviado por en noviembre 18, 2012 – 10:18 am

Mayra Piedra
Luego de agotarlo repartiendo hachazos contra vampiros (Lincoln: Vampire Hunter, 2012), el cine estadounidense se acercó al Lincoln histórico desde la perspectiva de Doris Kearns Goodwin (Team of Rivals, Simon & Schuster, 2006): cómo prevaleció su genio político por entre diversos competidores. Stephen Spielberg (director), Tony Kushner (guionista) y Daniel Day-Lewis (protagonista) dan en dos horas y media la imagen creíble del presidente 16 de EE. UU. y su entorno, particularmente alrededor del debate sobre la XIII Enmienda (1865): prohibición de la esclavitud y del trabajo forzado.
Lincoln aparece envuelto en sus contradicciones vitales: el bromista cargado de tristeza, el jurista que suspende los derechos y garantías constitucionales, el esclavista decimonónico que proclama la emancipación… Sólo que la imagen es la palabra de pase de esta generación y los largos diálogos en esta cinta se tornan hasta contraproducentes al conseguir Day-Lewis ajustarse bien a la desagrable voz atribuida a Lincoln por la historiografía.
No hay escenas de grandes combate, sino unos cuantos tiros al principio y al final, el paso casi fantasmal de Lincoln a caballo por el campo de batalla (Fotograma © DreamWorks II Distribution Co., LLC). Lo que sobresale es cómo se cocina la salsa legislativa —con todos sus ingredientes: desde el humor hasta la puñalada trapera— tal y como sucede hoy, pero en espacios interiores de diseño victoriano y con escasa iluminación.
Lincoln logra sortear la oposición de secretarios de su propio gabinete, republicanos abolicionistas y demócratas racistas de la Cámara de Representantes, pero los trucos cinematográficos de Spielberg no consiguen aliviar la presión claustrofóbica del drama histórico y biográfico, que incluye la difícil relación de Lincoln con su esposa Mary Todd (Sally Field), sus diferentes comportamientos como padres y las peripecias de los niños en el ambiente cotidiano de la Casa Blanca. La reconstrucción histórica se destaca por el maquillaje, que propicia buena impresión hasta en los actores secundarios, como Christopher Boyer y Jared Harris en los papeles fugaces de los generales Lee (confederado) y Grant (unionista). Ni qué decir de las actuaciones. Acaso una igual de fugaz, pero impactante: Sharon Epatha Merkerson como Lydia Smith, justifica ver la película si se tiene siquiera mínimo interés en la historia de EE. UU.

Share