De las relaciones de James Cason con la prensa
El ex encargado de la Oficina de Intereses de los EE. UU. en Cuba, James Cason (foto: gableshomepage), acudió al programa «A Mano Limpia» (AmericaTeVe, Canal 41, Miami) para devolver el golpe propagandístico de Jean Guy Allard en Granma, quien acusa a Cason de haber aprovechado «su estancia en La Habana [2003-2005] para embolsarse dinero de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional» (USAID).
Cason no se viró contra Allard, sino contra su fuente, el periodista Rui Ferreira, a quien Allard describe como «ex reportero del Nuevo Herald, ahora en el diario español El Mundo, y conocido bloguero de Miami». Esto último viene forzado, porque Ferreira pegó en su blog las tachas contra Cason que Allard repicó en Granma. Cason empezó soltando que las cadenas de falsedad en su contra venían de lejos: antes de que asumiera su cargo en La Habana, Ferreira reportó, porque alguien se lo dijo, que Cason «pretendía llevar a La Habana su velero como una herramienta de diplomacia». Ni siquiera verificó el registro de la embarcación y tuvo que recular ante el desmentido del Departamento de Estado.
Allard tenía en aquel entonces opinión diferente sobre su fuente actual, porque también desde Granma espetó: «Entre otros piratas, el reportero Rui Ferreira, del Nuevo Herald, el libelo más devoto de la mafia, denunciaba el hecho de que Cason iba a amarrar su Grady-White en los muelles de la Marina Hemingway, citando a fuentes anónimas. Ferreira revelaba que Cason, siempre según sus fuentes, se proponía usar el barco como “herramienta diplomática” y lugar para recibir a sus invitados».
No podía menos que esperarse que las voces alternativas del exilio manosearan el asunto. Según el propio Allard, «en un análisis de aquel texto de Ferreira, Radio Progreso de Miami, al denunciar una vez más los dobles estándares de los dos Herald, el hispano y el anglo, notó que el reportero atribuía sucesivamente el origen de la noticia a un alto funcionario de la Administración, unas fuentes en el Departamento de Estado, un ayudante legislativo, un diplomático y una fuente».
Así, Allard defendió a Cason contra Ferreira en 2003 y en 2011 cierra filas con Ferreira para arremeter contra Cason.


