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Mujica: El idilio de Gardel

Enviado por ei en marzo 3, 2010 – 7:31 am

Emilio Ichikawa

El actual presidente del Uruguay fue un guerrillero. Menos parecido al Ché Guevara o Savimbi que a uno de esos jóvenes idealistas enamorado de Diana Rosa Suárez o Annia Linares en una ficción tipo “Los Comandos del Silencio”. El Señor Presidente se llama José, pero igual podría llamarse Manuel. Manuel, Manuel…

Mujica no tiene la sonrisa ancha. Su risa es más bien un dibujito que la tristeza vencida deja ver en su rostro. Aquí a la izquierda (su locus necesario), en la foto, créanme, está desmollejado (partido) de la risa. Se divierte y cacha el infinito.

Si le miran bien es casi piazzolesco: parece más un poeta que un político. Un exiliado de Solanas que un camarada de Fidel Castro o incluso de Salvador Allende. Quizás sea su esposa quien le imprima sentido práctico a su administración: José (Mujica) le otorgará simpatía.

Además de a la suya propia, el Presidente Mujica asistió a la toma de posesión de casi todo su gabinete: Fuerzas Armadas, Orden Interior, Obras Públicas, Salud, Exteriores… En cada evento se obligó a decir unas palabras… Y a mí me parecía estar viendo mejor a Mario Benedetti resurrecto que al propio orador: “Somos mucho más que dos”, es lo tenía en la frente. Mujica fue tan conciliador, que en la Cancillería agradeció a todos los ministros que habían pasado por el departamento. Del partido que fueran. Y les compadeció: “Los Ministros están para recibir patadas del gobierno”. Agregando en cuerda populista que, en sus andanzas por el mundo, todos los ciudadanos uruguayos son cancilleres: “Para bien o para mal”.

El “trabajemos para el pueblo” de José Mujica tuvo algo de contención: “Bueno, bueno… se ha jugado cortito… cortito, hay que ir con la gente…” Lo que puede ser sospechoso, pero también entrañable.

Si yo fuera uruguayo me mudaría a un boliche a esperar cada descarga de este inusual presidente que habla de antropología, sentido de la muerte y amor, como si estuviera amortiguando un viento contrario.

-FOTO: José Mujica: vanguardia.com.mx

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