La mejor justificación del mundo
Las vidas privadas de Pippa Lee siguen siendo privadas en este filme, pero no secretas. Vamos sabiendo, oportunamente, todo lo que ha forjado un destino.
Pippa es sonámbula y acaba enamorándose de un hombre que tiene tiempo para todo. Para ella tiene más que su marido a quien, paradójicamente, es tiempo lo que le sobra.
Ella quiere ser feliz en el mejor momento de su biografía. Cuando “abandona” al esposo esta es la mejor explicación que le ofrece a sus hijos: Estuve años cocinando dos veces a la semana para su amante, que era mi mejor amiga… Así que no tengo que ocuparme de esto. Muá.

