La legión extranjera de “Cubadebate”
Emilio Ichikawa
Los duros, los realmente recalcitrantes en la web oficialista Cubadebate son extranjeros. La vanguardia del odio: Stella Calloni, Percy Alvarado, Atilio Borón y Pacual Serrano.
Chomsky y Wallerstein son pensadores. ¿Que tienen simpatías por el castrismo? Bueno, ¿quién no? Que me diga Suchlicky o Montaner o Chirino que no les mueve el morbo por la nomenclatura. Yo pasé una tarde con Wallerstein y su esposa en La Habana, y tengo el recuerdo de haber conversado con un sabio.
Me falta, claro, Jean-Guy Allard. Pero en Jean-Guy hay una dependencia entrañable a la isla cubana, a La Habana, que no me incomoda. Él es punto y aparte. Es diferente. ¿Agente? Está bien: un agente, una-gente distinta.
La tropa cubana de esa WEB hace lo que debe y lo que puede. Randy, Taladrid y Ubieta hacen lo que deben. En una sociedad democrática, ellos serían una suerte de extrema izquierda. Vale. Algo así como el Partido Nazis de Yarey. A Lagarde el gran ausente de Cubadebate, no lo invitan por envidia, porque es mejor escritor que todos ellos. Y me da pena Eliades Acosta Matos, persona recta y brillante, que no sale de la cuerda antiamericana. No lo leo más: me duele la mediocrización de la gente que amo.
Margarita Alarcón, Huffington Post & Cubadebate, es una princesa. Como Rosa Miriam. Como Aileen y la directora de La Jiribilla, que un amigo común me pidió jamás dijera su nombre.
Pero hay más. Max Lesnick, cubano, es un príncipe cuando escribe en Cubadebate y no en el e-libelo El Duende. Y Lázaro Fariñas, el único que ha hecho el crossover ideológico (columna fija en Juventud Rebelde y eco en Telesur), un conde.
Todo esto me tranquiliza. De verdad: solo se trata de entendernos entre cubanos. Bueno, y nipocubanos que voy a luchar mi grant. Y si Uva o Jay me excluyen, voy a por ellos por discriminación minoritaria.

