Juego de Damas da un enorme dolor de cabeza
Frank Rodríguez
Ya Guillermo Fariñas lleva tres semanas en huelga de hambre y sed. Durante todo este tiempo ha tenido un enorme dolor de cabeza, además de en las articulaciones. Una vez estuve en La Paz, Bolivia, por dos días, y tuve dolor de cabeza de principio a fin. No me puedo imaginar lo que está sufriendo.
Estos dolores son sólo parte de las múltiples nauseas y malestares que lleva sufriendo por tres semanas y que está dispuesto a seguir pasando. Y desde luego, además de esto sigue en pie su determinación de morir a menos que 26 de sus camaradas en el presidio político sean liberados por enfermedad.
Pero hay otro que tiene un enorme dolor de cabeza. Se trata del régimen que sigue siendo presionado por la oposición, la disidencia, la prensa extranjera y ¡hasta por la Unión Europea!
Cuando izquierdistas como el matrimonio de Ana Belén y Víctor Manuel firman la carta “Orlando Zapata Tamayo: Yo acuso al gobierno de Cuba” y el cantautor Pabló Milanés se atreve a culpar a Fidel Castro si Fariñas muere, sólo falta que Bosé, Juanes y la Tañón firmen.
Y hoy las Damas de Blanco fueron blanco de una violenta represión por segundo día consecutivo, en medio de su campaña de siete días por el séptimo aniversario de la Primavera Negra. Eran lideradas por la madre de Zapata Tamayo, quien fue montada con violencia con sus compañeras en dos autobuses que las sacaron de la salida de la iglesia en Párraga, mientras una turba enviada por el régimen las acosaba.
No hay duda de que el régimen militar confronta un reto público de una magnitud no antes vista. Y en medio de todo esto Fariñas. Curioso notar que el coro de las Damas fue “Zapata Vive,” nombre de la jornada que están intentando cumplir esta semana.
Las reuniones del partido, las de Raúl, han de ir algo así:
Raúl: “Cuando salgan las Damas las metemos en las mejores guaguas que tengamos. Sí, las de turismo están bien. No les arranquen los gladiolos, que se ve mal. Que ninguna mujer de las que mandemos vaya vestida de blanco para que no parezcan muchas”.
Jenízaro: “Mi General, y Fariñas. Me están llamando de Santa Clara”.
Raúl: “Ahora cuando Fidel termine la siesta le pregunto.” Lula quiere que lo deje morir y Chávez no me ha dicho nada, se fue rápido de aquí aquel día, el muy resbaloso”.
Jenízaro: “Mi General, pero Moratinos quiere que se lo llevemos en avión.”
Raúl: “Caray, que buena idea, espero que a Fidel le guste y ya salimos de esto”.
Jenízaro: “Mi General, pero el juego de damas seguirá, no las podremos sacar a todas.”
Raúl: “No jeringue más, ya me ha vuelto el dolor de cabeza.”
Pero para eso no hay aspirina. Las Damas coronarán sus esfuerzos con el sacrificio de sus hombres y como diría Churchill: “nunca tantos le debimos tanto a tan pocos”.

