Diego Luna: gente y deporte
En Cuba, los documentales laudatorios sobre estrellas del deporte, por muy buenos que sean, resultan opacos porque finalmente toda la grandeza hay que agradecércela a la revolución de Castro. Se logra dar idea del mérito atlético, pero ni hay fama ni hay mito. Los documentales críticos sobre el llamado “deporte revolucionario” también suelen moverse en la medianía, precisamente por lo anterior: si no existe suficiente altura, la caída tampoco es sensacional.
Lo contrario de todo esto sucede en el documental de Diego Luna sobre el boxeador mexicano Julio César Chávez. Desde los extremos del origen del deportista, humilde y digno, pasando por las estaciones de la crueldad, la fama y la templanza, se expresa una historia colmada y la fundación de una amistad.

