
La
mención a Gaspar “El Curro” Pérez Guerra me trae gratos recuerdos de mi infancia, cuando empecé a escuchar la pelota en Cuba. El caso del Curro Pérez es muy curioso, porque su paso por las series nacionales cubanas, aunque no fue tan fugaz, no fue tan estelar. Siempre jugó con los equipos de Matanzas. Su fama fue por un hit de oro en el partido decisivo contra Estados Unidos en el campeonato mundial amateur, celebrado en República Dominicana en 1969. Recuerdo un filme que vi mucho en Cuba cuando dio el batazo después de varios fouls. Ese golpe de suerte fue también lo que salvó la decisión de Servio Borges de dejarlo batear; de lo contrario lo hubieran linchado al regreso a Cuba. Aquí las estadísticas del Curro: en 10 series nacionales, lanzó en 222 juegos, 106 veces de relevo, y completó 58. Ganó 76 y perdió 63. Su PCL fue de 2.62, lo que no está nada mal. Padura y Arce lo incluyeron entre los protagonistas de
La pelota de los 60: el alma en el terreno, libro de entrevistas con grandes figuras del béisbol cubano.