Complicado el panorama internacional para Obama
La ruptura del matrimonio de Obama con la opinión del barrio global empezó, como casi todos los divorcios, por la grieta en el cuartico. Después se supo en la casa de al lado, cuyo ocupante lo comentó en la esquina y así se hizo la sentencia: “El nuevo inquilino es como el de antes. Casi…”
Aunque hoy sigue el lío con Israel (dicen que esta desavenencia jamás llegará a mayores), una de las más duras pruebas se la reserva el Asia Musulmana, donde se arriesgará a pronunciar un segundo discurso sobre el islamismo. En Tailandia se ha protestado su anunciada visita; en Indonesia han tenido que reubicarle un monumento y le aventuran uno que otro chancletazo.

