Aire de familia: culpa del mensajero (¿A cuánto está…?)
Un tal Chong, obrero fabril norcoreano, fue fusilado en la ciudad de Hamhung (foto: su plaza central) por informar a un tal Kim del sur sobre la subida del precio del arroz y otros índices del deterioro de la vida cotidiana. A tal efecto utilizó un «teléfono móvil chino ilícito». Se estima que unos diez mil norcoreanos disponen de este tipo celulares y escapan así del férreo monopolio del gobierno sobre la telefonía móvil, a través de empresa mixta con Orascom Telecom (El Cairo).

