El jelengue de Posada y el avión (9)
Arnaldo M. Fernández
Los dictámenes periciales inglés y cubiche deben confrontarse con exhaustividad para dar con la clave científica de inocencia o culpabilidad en la voladura del DC-8 de Cubana de Aviación en Barbados. Y si se demuestra la culpabilidad puede adelantarse desde ya la tercera hipótesis de «operación de sabotaje» que devino «acto terrorista anticastrista» por error en la ejecución.
Al acto terrorista hay que sumarle el adjetivo anticastrista porque, precisamente en 1976, los terroristas puertorriqueños al mando de «nuestro Rubén» [Filiberto Ojeda] y bajo el amparo de Castro habían detonado por lo menos 34 bombas en Nueva York, Chicago y Washington (The Miami Herald, septiembre 29 de 1976).
Un informe desclasificado del FBI (octubre 9, 1976) ha sido tan manoseado para sacarle un sable al Legal Attaché (LEGAT) de la embajada americana en Caracas, Joseph Leo [por conceder visa a Hernán Ricardo para Puerto Rico y soslayar que andaba en algo turbio], que nadie parece leer el último párrafo. Aquí una fuente confidencial informa (octubre 8, 1976) haber descubierto que el individuo arrestado en Trinidad con pasaporte venezolano a nombre de José Vázquez García es Hernán Ricardo Lozano. Esa fuente no solo precisa que Ricardo y Freddy Lugo habían sido parte del grupo de apoyo en el «sabotaje» contra el avión cubano en Barbados, sino que la operación had not gone by planned because it was entended that the bomb should explode befote the aircraft took off from Barbados. Según el parecer de la fuente, el mecanismo de detonación habría sido montado chapuceramente.
También ha sido muy manoseada la llamada telefónica, desde Trinidad, en que Hernán Ricardo habría dicho a Bosch: a bus with 73 dogs went off a cliff and all got killed. Esta notificación de alto impacto aparece en un informe del FBI al Secretario de Estado Henry Kissinger, pero la fuente que cita es nada menos que Ricardo «El Mono» Morales. Y sean cuales fueran las palabras de Hernán Ricardo, nadie parece acordarse de que el periodista Blake Flettwood recogió la respuesta de Bosch en la entrevista “I am going to declare war” (New Times, mayo 13 de 1977): Friend, we have to see each other in Caracas. You never should explode a bomb while a plain is in the air. De haber sido realmente así, este jelengue se desplazaría entonces al plano jurídico del versari in re illicita, es decir: si quien es causa de la causa es causa del mal causado.
-Ilustración: José Franco, Conversation (1990)

