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El jelengue de Posada y el avión (6)

Enviado por ei en febrero 2, 2010 – 7:00 am

Arnaldo M. Fernández

El dictamen de los peritos británico Eric Newton y venezolano Carlos Fabbri sobre la voladura del avión en Barbados no puede desvirtuarse con solo tachar a Fabbri de amigo de Posada y cómplice criminal de Bosch. Habría que probar que también engatusó a Newton, especialista en sabotajes aéreo con tres décadas de experiencia. Como no es fácil hacerlo, el bando en contra de Posada mete mano a una ponencia (1993) de la jurista australiana Beverley Schurr, para echar a rodar que otros expertos de RARDE mintieron ante los jueces y manipularon pruebas en los casos Maguire 7 y Judith Ward. Esta falacia de concreción fuera de lugar puede empinarse como papalote hasta impugnar los métodos de cromatografía empleados en 1976 para detectar trazas de nitroglicerina, pero cabría entonces acordarse no solo de la nota de Granma International sobre la segunda explosión de nitroglicerina, sino también de que la pericia de Newton pasó por riguroso tamiz científico: Journal of the Forensic Science Society incluyó el peritaje de la voladura del avión cubano en «Reseña de sabotajes con explosivos y su investigación en la aviación civil» (Volumen 18, Números 3-4, julio de 1978, pp. 137-160).

Newton y Fabbric descartaron una explosión en el baño, ya que no hubiera podido lanzar fragmentos al compartimiento trasero de carga ni causado los daños apreciados en las maletas y los cojines de asientos. Para surtir tales efectos la explosión debió ocurrir a menos de medio metro, y la distancia entre los baños y el compartimiento era de unos cuatro metros. Por lo demás, ni el piloto ni el co-piloto mencionaron otra tras haber reportado a la torre de control del aeropuerto de Seawell (Barbados): ¡Tenemos una explosión y estamos descendiendo inmediatamente, tenemos fuego a bordo!

Así que la mesa está servida con la extraña sentencia de Pascal que citaba Lezama: «Sólo podemos creer a los testigos muertos en la batalla». Y hay qué discutir en serio ya solo cuál de los dictámenes periciales encontrados, cubiche o anglo-venezolano, se atiene mejor a las reglas estrictas del conocimiento científico.

-Ilustración: Marta María Pérez, No more heart (1999)

-Entregas anteriores de la serie

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