El jelengue de Posada y el avión (5)
Arnaldo M. Fernández
El dictamen pericial de la parte cubana no puede tomarse con ligereza. Para empezar, Fontova contrapone cierta «versión castrista» de que se usó explosivo C-4 a la versión derivada del informe del investigador británico de accidentes aéreos Erick Newton, asistido por el experto venezolano Carlos Fabbri, quienes trabajaron (octubre 10-16, 1976) en la escena del desastre y concluyeron que se utilizó dinamita [nitroglicerina y dióxido de silicio] comercial. Fontova no advierte que hace rato (octubre 14, 1998) Granma International fue autorizado a informar: a second powerful nitroglycerin explosion in the aircraft’s interior virtually destroys the plane in full flight.
El bando en contra de Posada siempre tiene disponible, en documentos desclasificados del FBI o de la CIA, «fuentes confidenciales que proporcionaron antes información fidedigna». Y por una de ellas nos enteramos que Fabri [sic] and Posada Carriles are good friends and that [both] had actually been arrested a couple of years ago by Venezuelan authorities after it was learned they provided false documentation and explosives to Dr. Orlando Bosch Avila in Venezuela at that time.
Ese tiempo no puede ser otro que el otoño de 1974, cuando Bosch reclamó, en nombre de su organización Acción Cubana, la responsabilidad por sendos bombazos en Caracas a la embajada panameña (octubre 10) y al Instituto Venezolano-Cubano de Amistad (octubre 30). Bosch fue detenido por las autoridades venezolanas y puesto de patitas en Curazao, pero… ¿consta ese arresto de Fabbri? Porque su resumè [con estudios en Inglaterra e Israel] no deja margen para dudar que debió ser el perito auxiliar de Newton.
-Ilustración: Ibrahim Miranda, Mi renunciación (1991).

