Allá Ud. con su condena
El movimiento ya es más que visible: las personas más preparadas para tratar con tino el problema de Cuba se están desmarcando del tema. Es algo que se produce generación tras generación. Pero el lío no radica en que se retiren del ruedo sino en que se retiran y siguen en activo. Es de esa retracción creativa que surgen las más descabelladas especulaciones sobre la cultura insular; como aquellas de Félix Varela donde llamaba al cubano moderado y al clima de la isla fresco y ajeno a huracanes y ciclones.

