Gente que se apea del mundo
Alguien se ha apeado del mundo en esas zonas donde no podemos ver el efecto directo de la vida urbana –anuncios, noticias, mercados, soledades, multitudes-, pero sí podemos intuirlo. Situaciones desoladas y al mismo tiempo cálidas. Desapegadas y a la vez sensuales. Registros de eso que solemos llamar la “ciudad global”, con sus dosis de arquitectura aséptica y sus personajes de una indolencia escéptica. Hay un sueño raro en todo eso. Un déjà vu que no acabamos de controlar del todo. En su renuncia, Young parece decirnos: “Cualquier cosa que te digan, no lo creas.” Su piezas nos alertan, además, de que cualquier cosa que veamos, tampoco. (Más…)


