Estampas de la Pequeña Habana (Mariela Castro)
A la puerta de una fonda pinareña trasplantada en la intersección de la Avenida 17 y la Calle 12 del Sureste de Miami, Eduardo Roiz entrega a los parroquianos su tarjeta de presentación, que lo acredita como militante del Partido Fuerza Patriótica Cubana e incita a los demás con el eslogan impreso «Usted si puede hacer algo por Cuba». Roiz acentúa esta posibilidad con su propia consigna verbal: «Aquí, siempre luchando». Este hombre se cree, de verdad, que lucha contra el castrismo repartiendo tarjetas y arengando a la gente que va a la fonda. Incluso plantea tareas concretas a los parroquianos, como matar a Mariela Castro. Así sobrevino este diálogo con uno que se disponía a entrar a la fonda:
—¿Por qué matarla?
—Porque es comunista.
—Pero, ¿ella te hizo algo?
—Mi mejor amigo se ahogó delante de mí cuando veníamos para acá en balsa
—¿Y qué tiene que ver Mariela Castro con eso?
—Que es una comunista, y todos son iguales. Hay que matarlos.
El interlocutor de Roiz entró, almorzó y, a la salida, volvió a toparse con él. Roiz le estrechó la mano y le entregó otra tarjeta diciéndole: «Aquí, siempre luchando». No se sabe ya qué es más fuerte: esto o aquello. ¿O será que esto es simple avatar aquí de aquello allá?
-FOTO: Mariela: dosmanzanas


