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Un motete equivocado

Enviado por en noviembre 24, 2008 – 13:04 pm
por Arnaldo Fernández
Un par de periódicos recogieron la efemérides: aniversario 130 del natalicio de José Martí (hijo). Juventud Rebelde se buscó a una «diplomada en estudios martianos» para contarnos la vida de Ismaelillo hasta el año de composición del poemario (1881). En Adelante contaron más, pero peor. Un botón de muestra: «Desde Camagüey siendo un pequeño viajó a la capital y de allí hasta Nueva York a contactar con su padre, quien le dedicó la magnífica obra de la literatura, titulada: Ismaelillo. Fue la última vez en que lo vio». Ismaelillo se publicó en 1882. El niño viajó a Cuba en 1885 y regresó adonde su padre en junio de 1891. El 27 de agosto de ese mismo año volvió a la Isla. Quizás sea más interesante lo que no se cuenta. Tras ganar los grados de capitán entre mambises, el hijo de José Martí siguió la carrera militar. Fue el oficial de la tropa en el cambio de banderas (mayo 20, 1902) y ayudante del gobernador Charles Maggon en la segunda intervención americana (1906-09). Aquí consiguió pensión vitalicia para su madre, viuda del Apóstol. Bajo la presidencia de José Miguel Gómez fue Jefe del Estado Mayor y tomó parte activa tanto en la masacre de negros (Oriente, 1912) como en el banquete de la “victoria” (Parque Central de La Habana). En la administración García Menocal se desempeñó como Secretario de Guerra y Marina, ya con grado de general. Pasó a retiro e hizo política contra Machado desde las filas del ABC, del cual fue vicepresidente, pero se desencantó y murió alejado de la vida pública (octubre 22, 1945). Se había casado (febrero 21, 1916) con María Teresa Bances y Fernández-Criado, pero no tuvieron descendencia y así dejaron su legado: la casona que es ahora sede del Centro de Estudios Martianos. José Francisco y María Teresa formaron una pareja de bebedores largos que frecuentaba El Floridita. El primero gustaba del Gin Collins y de ahí el motete que la sabiduría popular endilgó al padre.
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