Mario-Lincoln-Ileana
La victoria de los tres congresistas cubanoamericanos formará también parte de la política general de “cambio que necesitamos”. Como decía Raúl Martínez al comentar su derrota, los que perdieron de cualquier modo hicieron algo: llamar la atención sobre ciertos balances imposibles de obviar en lo adelante. Resultó, si se quiere, una victoria que contradice las especulaciones de contienda: en un ambiente general demócrata, fue el conocimiento de la gente de verdad y la situación concreta quien les dio la victoria. Algunas organizaciones del exilio pueden optar por ir a cabildear directamente a la Casa Blanca su forma de entender la relación con el Gobierno Cubano, pero el Congreso será siempre una instancia inevitable. Y el Presidente electo lo sabe.
